¿Qué podemos esperar del diálogo nacional convocado por el presidente de la República? Los panameños conocemos cuáles son los problemas que deben ser solucionados de forma inmediata, a mediano y a largo plazo. El diálogo es una iniciativa loable, pero gravitan sobre este enormes dudas. Los primeros actores de estos debates serán -sin duda- los políticos de los partidos existentes, los mismos que, por acción u omisión, son en buena parte responsables del escaso progreso del país en asuntos como la educación, la salud, etc. En segundo lugar, las soluciones que se pacten deberían ser medibles y las responsabilidades que se deriven de estas, tener rostros. Sin un proceso para evaluar los avances y sin alguien que responda por estos, este esfuerzo sólo será una monumental pérdida de tiempo y, consecuentemente, de confianza. El tema de este diálogo no es identificar los problemas, es buscar, analizar y discutir sus soluciones, con la participación de los ciudadanos. Y, aunque alcanzar las metas que se tracen dependerá en gran parte de los políticos, habrá que darles el beneficio de la duda. Tienen ante sí una oportunidad para interactuar con los ciudadanos y, entre todos, hallar las soluciones. El país espera que no la desperdicien, pues la paciencia y la confianza tienen límites.
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26 nov 2020 - 05:00 AM