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Hoy por hoy

Uno de los efectos indeseables de la cautela de la población ante la Covid-19 ha sido descontinuar el cumplimiento del ciclo de vacunación, tanto de infantes como de adultos. Aunque Panamá mantiene buenos números respecto de la vacunación contra la influenza, los expertos advierten que a nivel internacional las vacunas que la niñez debía recibir no se están aplicando por temor de los adultos al contagio del coronavirus. Curiosamente, mientras se espera una vacuna efectiva que acabe con la pandemia, se están descuidando muchas enfermedades que ya la tienen y cuyo riesgo de contagio puede aumentar si la población vulnerable no la recibe a tiempo. La inoculación infantil ha enfrentado muchos ataques ignorantes y fanáticos provenientes de voceros y seguidores del movimiento antivacuna, lo que ha llevado a que infantes inocentes en los países más desarrollados hayan tenido que padecer mucho sufrimiento innecesariamente. Si hay una lección clara y prioritaria de la actual pandemia es que una inyección de prevención es siempre mejor que una terapia incierta acompañada de lágrimas. Las vacunas dan vida.