En Panamá no ha ocurrido un decrecimiento en los últimos 31 años. El desafío exige que el gobierno actual defina con cautela y transparencia el panorama de las finanzas públicas. ¿Se puede hacer más con menos? La respuesta es difícil por el pesado legado del endeudamiento irresponsable y la gran corrupción, aún impune, de los gobiernos pasados. La actual administración debe priorizar el gasto público, evitando la politiquería con el presupuesto del Estado y la tentación de devolver favores a los donantes de campaña. Si el gobierno es transparente, contará con la legitimidad necesaria para revisar los subsidios, las exoneraciones, los aumentos automáticos a algunos servidores públicos, los alquileres de oficinas y la evasión fiscal, entre muchos otros temas tabúes. Es urgente repensar el modelo económico fundamentado excesivamente en servicios apegados al sector logístico. Nuevos motores de crecimiento, como la renovación del sector agropecuario y una economía verde y naranja, son esenciales para la recuperación económica con equidad social y ambiental. Tenemos la oportunidad de sanear viejos vicios y balancear nuestro sistema productivo.
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31 may 2020 - 05:00 AM