Una vez contenido el contagio, como bien han logrado las autoridades, el país debe pasar a la siguiente fase, sin dilación. Es insostenible que Panamá mantenga en cuarentena a su población hasta la aparición de la vacuna. Constituye una falacia que el país tenga que escoger entre salud pública y economía. Se puede avanzar en ambos frentes si hay el conocimiento y una estrategia adecuada. Nos toca aprender a vivir con el virus y ese debe ser el enfoque de las autoridades. El tiempo para mantener a la población paralizada y sometida a un confinamiento sin parangón ya pasó, igual que ha caducado el modelo que segmenta la libertad por día, género y número de cédula. El plan de reapertura debe ser transparente e inteligente. En vez de seguir produciendo regulaciones interminables y absurdas, se deben enfocar los recursos hacia la educación de la población, esa que tendrá que empezar a salir e interactuar manteniendo la distancia y usando su mascarilla, la misma que mayoritariamente ha acatado hasta el confinamiento y coadyuvado responsablemente para lograr aplacar la pandemia.
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19 may 2020 - 04:08 AM