El acceso a la justicia es un derecho humano inalienable. Aún en medio de las condiciones críticas que vive el país, los derechos y garantías constitucionales están en pleno vigor. Esto lo ha demostrado la Corte Suprema de Justicia, ya que las acciones de habeas corpus y de amparo de garantías siguen siendo tramitadas por ese máximo tribunal. A pesar de que el SPA está trabajando con medidas de bioseguridad, la justicia ordinaria tiene sus términos suspendidos. Las razones son obvias: no puede haber aglomeraciones en los tribunales, y no hay condiciones sanitarias para efectuar diligencias o trámites para la mayor parte de los auxiliares de la justicia. Un componente fundamental de la justicia es la implementación de la carrera judicial, cuyos procesos -concursos, traslados, ascensos, evaluaciones de desempeño, actualización del escalafón judicial- han quedado todos suspendidos. Aunque pueda existir justificación para esta medida, el retraso de los concursos sigue colocando a la justicia en manos interinas y, por lo tanto, frágiles. La Corte debería revisar esta parte de la suspensión e incorporar mecanismos digitales que permitan avanzar, por lo menos en parte, la enorme tarea pendiente en la carrera judicial.
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03 may 2020 - 05:00 AM
