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Hoy por hoy

Aunque el panorama sanitario se empieza a pintar positivo, la carrera por la recuperación económica será una larga maratón. El Estado se encuentra restringido de lo que puede proveer a la población, durante y después de la crisis. Ahora, mejor que nunca, es evidente el gravísimo daño que la corrupción, con los recursos del Estado, le ha causado a todo el país. Los “llave en mano” con sobreprecios, las licitaciones arregladas, las coimas de Odebrecht y de Blue Apple y la ineficacia de la justicia en castigar a los perpetradores de estos peculados de la última década nos dejaron endeudados y con una capacidad de respuesta financiera muy limitada. Si en vez de una década de endeudamiento exagerado se hubiera ahorrado, el país tendría un escenario similar al de las naciones escandinavas, que han sido capaces de sufragar la mayor parte de los salarios de los trabajadores del sector privado, manteniendo vivo un vigoroso sector de Pymes. Nuestro panorama es distinto y requerirá de mucho sacrificio para salir adelante. “Robó pero hizo”, se ha transformado en la muerte y pobreza de los panameños.