Exclusivo

Hoy por hoy

En la dimensión desconocida en la que vive el Municipio de Panamá, la consulta ciudadana que se realizaría hoy, sobre la playa artificial, solo se canceló por la amenaza real del coronavirus. No bastó el amparo de garantías constitucionales interpuesto por un excandidato presidencial, como tampoco fue causa suficiente para suspender el evento el acta del Concejo Municipal que lo ordenaba. La conclusión de esta cancelación es que el alcalde proseguirá con la consulta, cuando los panameños superemos el riesgo sanitario. No parece haber explicación al hecho que hay 30 millones de dólares asignados a este proyecto por los concejales del distrito capital, sin que haya habido una consulta ciudadana previa a tal decisión. Las semanas de interrupción por razones sanitarias deberían servir al alcalde y a su equipo de trabajo para entender que la contaminación del río Matasnillo y de la Bahía de Panamá no son aptas para ningún bañista -con o sin playa artificial-, y pueden ser tan graves como el Covid-19 . El alcalde y varios concejales deberían aprovechar este tiempo para meditar, y evitar un despilfarro y un dolor de cabeza a los ciudadanos.