La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura tiene mucha razón al quejarse del escandaloso “despilfarro de fondos” estatales, en medio de los serios problemas económicos que sufre todo el país, incluido el Gobierno, que debe recurrir a cuantiosos créditos para solventar un presupuesto nacional que es de todo, menos realista. El déficit fiscal, que podría disminuir notablemente con un verdadero plan de austeridad gubernamental, no deja de preocupar, pues está calculado en base a ingresos irreales y que al final se cubren aumentando nuestra ya abultada deuda pública. Sin duda, el gobierno de Laurentino Cortizo debe ser el peor administrador de fondos públicos que ha tenido Panamá en las últimas décadas. Se ha cruzado de brazos mientras las autoridades de los gobiernos locales nos roban en la cara y sin ningún control, pues la Contraloría ha decidido emascularse, convertirse en amable corrector, en vez de velar por los mejores intereses del país. El dinero se utiliza con fines clientelistas y electoreros, mientras las planillas de las entidades del Gobierno siguen creciendo, como si el dinero sobrara. La falta de criterios en la administración pública está poniendo en peligro la estabilidad futura del país y el Gobierno –incluido el Presidente– será el único responsable de lo que suceda.
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30 ene 2022 - 05:10 AM