Representantes de Tierras Altas, Renacimiento, Boquete y Tierras Bajas, en Chiriquí, se movilizaron este martes 14 de abril hacia la Gobernación de la provincia para exigir un enlace directo con el Ejecutivo, denunciando que el sector ha sido ignorado en las mesas de negociación del subsidio del combustible.
Hernán Cortés, presidente de la Asociación de Transporte de Cargas de Tierras Altas, describió la situación actual como una “asfixia económica”.
Cortés explicó a La Prensa que el costo de operación para un viaje hacia la ciudad capital se ha duplicado: “Antes gastábamos entre $400 y $450 en combustible por viaje; hoy esa cifra alcanza los $900, y el flete se mantiene igual”, lamentó Cortés.
Las autoridades han indicado que la aplicación para el subsidio para transportistas iniciará este miércoles, 15 de abril, en todas las estaciones de combustibles del país y será por etapas.
Inicialmente estará disponible exclusivamente para transporte colectivo (buses), selectivo (taxis) y colegiales.

Adolfo Fábrega, administrador general de la Autoridad de Innovación Gubernamental (AIG), señaló que el precio tope será de $0.90 por litro para el diésel, $0.88 por litro para la gasolina de 91 octanos y $1.00 por litro para la gasolina de 95 octanos. Esta entidad es la encargada de poner en marcha la plataforma en la que se registrarán los beneficiarios del subsidio.
De acuero con Fábrega, “los transportistas de las modalidades colectivo, selectivo y colegiales, podrán acceder a través de la plataforma Panamá Conecta e ingresar a la opción subsidios, donde podrán completar su solicitud de manera sencilla y en línea.
“Próximamente también podrán acceder los conductores de transporte de carga”, afirmó Fábrega.
El subsidio es ‘insuficiente’
Para los transportistas, las medidas actuales del Gobierno no resuelven el problema de fondo. Cortés señaló que los requisitos de las plataformas digitales y la falta de consideración hacia el alto volumen de consumo —unos 150 galones de diésel por viaje— hacen que el apoyo estatal sea prácticamente “insuficiente”.
“Nosotros y los productores cargamos con el peso de la crisis. El abono ya subió y a nosotros no nos han tomado en cuenta para nada, siendo nosotros quienes movemos la comida de este país”, afirmó el dirigente.

Impacto en el consumo y la economía
La preocupación del sector trasciende el costo del diésel. Los transportistas advierten que la pérdida de poder adquisitivo del panameño está afectando directamente el consumo de alimentos.
Según el gremio, la ciudadanía está priorizando el combustible para movilizarse a sus trabajos, por encima de la alimentación básica.
“Queremos una solución integral. El subsidio no sirve de mucho si el panameño no tiene plata para ir al supermercado”, explicó Cortés. Ante este escenario, el sector propone que se evalúe un ajuste al salario mínimo para reactivar la economía y permitir que la población pueda costear una canasta básica que, aseguran, está “demasiado cara”.
Chiriquí produce actualmente el 75% de los alimentos que consume Panamá. De no lograrse un acuerdo que alivie los costos de operación de los camiones de carga, la estabilidad del suministro alimentario nacional podría entrar en una fase crítica, sentenció Cortés.


