Para muchas familias panameñas, la posibilidad de comprar una vivienda propia sigue pareciendo lejana cuando el ingreso mensual está por debajo de los $1,000.
En medio del actual contexto económico, de alza de precios, el mercado inmobiliario comienza a mostrar alternativas, apoyadas en subsidios estatales, modelos de financiamiento bancario y nuevas estrategias de los promotores.
La gran pregunta para el consumidor es si ese ingreso de menos de $1,000 realmente alcanza.
Además, según datos de empresas especializadas en el mercado laboral y del Instituto Nacional de Estadística y Censo, el 45.4% de los panameños reporta ingresos mensuales de entre $600 y $999, convirtiéndose en el grupo más representativo. Le sigue un 26.1% que percibe menos de $599, mientras que un 20.4% se ubica en el rango de $1,000 a $1,999. En niveles más altos, solo el 4.7% gana entre $2,000 y $2,999, y apenas el 3.3% supera los $3,000 mensuales, lo que evidencia una fuerte concentración de la población en los tramos de ingresos medios bajos.
Expertos del sector inmobiliario sostienen que sí existen opciones, especialmente en proyectos ajustados a la Ley de intereses preferencialiales, para que una familia con ingresos de menos de $800 puedan comprar una vivienda; aunque advierten que la clave está en comparar ofertas, entender las condiciones de financiamiento y evaluar con cuidado la capacidad de pago antes de tomar una decisión.
Arturo Sáenz, presidente del comité organizador de ferias de la Cámara Panameña de la Construcción, señaló que existen alternativas para que las familias de menores ingresos puedan tener acceso a una vivienda, tomando en cuenta que la ley tiene tasas subsidiadas y plazos más amplios según el precio de las unidades habitacionales.
Puntualmente, Sáenz explicó que una familia con ingresos cercanos a los $800 mensuales puede optar por viviendas de aproximadamente $60,000, mientras que quienes perciben desde $650 también podrían acceder a unidades dentro del rango de $50,000, gracias al esquema de interés preferencial.
En términos prácticos, para una vivienda de $60,000 el abono inicial rondaría el 2%, es decir, unos $1,200, mientras que la mensualidad podría ubicarse cerca de los $260 con el subsidio estatal.
Sin este beneficio, la letra aumentaría significativamente, superando los $400, lo que evidencia el impacto directo de este mecanismo en la capacidad de compra de los panameños.
En zonas como Capira y Pacora el modelo de vivienda con un precio de entre $50,000 y $60,000 tiene aproximada de 160 metros cuadrados de terreno y un área de construcción de entre 60 a 70 metros cuadrados y está diseñada con dos recámaras y un baño, según desarrolladores consultados.
Los voceros de Capac indicaron que es importante que las personas puedan conocer el rango de tasas de interés subsidiadas que establece la ley, a la hora de solicitar un préstamo:
Región 1 (Panamá y Panamá Oeste):
5% de subsidio en la tasa de interés hipotecaria para viviendas de hasta $50,000 por 8 años
4.5% para viviendas de hasta $80,000 por 7 años
4% para viviendas de hasta $120,000 por 7 años
Región 2 (Colón y el interior del país):
5.5% de subsidio para viviendas de hasta $50,000 por 8 años
5.5% para viviendas de hasta $80,000 por 8 años
4% para viviendas de hasta $120,000 por 7 años
Los proyectos de viviendas en ese rango de precios —entre $50,000 y $60,000— se concentran principalmente en zonas como Panamá Oeste y Panamá Este, donde el costo del suelo ( más bajo) permite desarrollar soluciones habitacionales más accesibles.
De acuerdo con lo explicado por Arturo Sáenz, en estas áreas aún existen propuestas que se ajustan a los parámetros de la Ley de interés preferencial, lo que facilita que familias con ingresos desde $650 o $800 mensuales puedan aplicar a financiamiento.
En particular, sectores como Arraiján, La Chorrera y áreas en crecimiento hacia el este de la ciudad concentran parte importante de esta oferta, aunque el empresario insistió en que la disponibilidad exacta, características y tamaños de las viviendas deben evaluarse directamente en la feria.
En ese sentido, recalcó que asistir al evento permite comparar opciones, ubicaciones y condiciones, ya que los proyectos varían según el promotor y las facilidades que logren negociar con las entidades bancarias.
Sáenz indicó que en la Expo Vivienda Capac 2026 que inicia este jueves 16 de abril, se contará además con la participación de ocho bancos que ofrecerán condiciones competitivas, incluyendo la posibilidad de reducir o exonerar gastos legales, así como tasas de interés atractivas.
Frente a las inquietudes sobre el impacto del Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) de 2% para las casas nuevas, Sáenz señaló que los promotores están evaluando distintas alternativas para mitigar su efecto, incluyendo absorber el costo, optimizar diseños o negociar beneficios con entidades bancarias.
Impuesto de 2% divide al sector vivienda
Aunque reconoce que se trata de un mercado libre, aseguró que sí existen opciones y que la clave será que los interesados asistan a la feria, comparen ofertas y evalúen las alternativas disponibles.
Detalló que estarán presentes más de 60 promotoras y cerca de 300 proyectos habitacionales en todo el país, con el objetivo de acercar la oferta a distintos segmentos de la población.

