El país cuenta con suficiente arroz para abastecer la demanda nacional y no será necesario recurrir a nuevas importaciones, aseguró este lunes la Federación de Asociaciones de Productores de Arroz y Otros Granos de Panamá (Fapagrap), que presentó cifras actualizadas sobre los inventarios disponibles.
De acuerdo con el gremio, al 20 de mayo de 2026 el inventario nacional de arroz alcanzará los 4.8 millones de quintales, lo que representa un incremento de 1.3 millones en comparación con los 3.5 millones registrados en la misma fecha de 2025. Este aumento, sostienen, garantizará la disponibilidad del producto en el mercado local.
Fapagrap explicó que este crecimiento en los inventarios coincide con el volumen de arroz que ingresó al país durante 2025 fuera de la cadena formal.
Detallaron que aproximadamente 550 mil quintales fueron introducidos a través de cuatro molinos, otros 550 mil por medio del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), además de 111 mil quintales adicionales importados por molinos en enero y 64 mil de arroz pilado que pagó arancel, para un total cercano a 1.3 millones de quintales.

Según el gremio, ese volumen adicional es el que actualmente forma parte de las existencias nacionales, lo que confirma que el producto ya está dentro del sistema y disponible para el consumo. “El país cuenta con el arroz necesario para su abastecimiento. El producto ya se encuentra dentro del sistema”, indicaron.
Reiteraron que la seguridad alimentaria debe manejarse con responsabilidad y enfatizaron que no hay riesgo de escasez. “El arroz está en el país. No va a faltar”.
La semana pasada durante una reunión extraordinaria de la cadena agroalimentaria del arroz, representantes de la Asociación Nacional de Molineros de Arroz (Analmo) propusieron analizar la importación de un contingente de arroz para octubre de este año previendo problemas con los altos costos de producción por el aumento del combustible.
La presidenta de Analmo, Ivanna Quintero, señaló que la cantidad propuesta de importación, de alrededor de 1.5 millones de quintales, responde a las necesidades actuales del país.
La propuesta fue rechazada por los productores que aseguraron que no hay problemas con la siembra ni la cosecha futura, aunque admitieron que los costos están subiendo 20% y esperan medidas de compensación para evitar incrementos de los precios al consumidor.


