Panamá cerró el año fiscal 2025 con un déficit, diferencia negativa entre los ingresos que percibe el Estado y el gasto público que ejecuta en un periodo determinado, equivalente al 3.68% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que representa una reducción cercana al 40% frente a 2024 y una mejora de $2,069 millones en el balance fiscal, informó el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman.
El año 2024 cerró con un déficit fiscal de $6,416 millones, lo que representó un 7.35% del total del PIB.
El resultado no solo quedó por debajo de la meta del 4% del PIB establecida en el Presupuesto General del Estado y en la Ley de Responsabilidad Social Fiscal, sino que también superó las proyecciones de los mercados y de algunas calificadoras de riesgo, que anticipaban un déficit de al menos 4.4% del PIB.
En 2025, sin embargo, Chapman aseguró que la corrección del desequilibrio se logró sin frenar la actividad económica ni sacrificar la inversión pública o el gasto social prioritario.
Durante el año, la economía panameña registró un crecimiento cercano al 4.0%, ubicándose por encima del promedio regional. Este desempeño estuvo impulsado principalmente por los sectores de transporte y logística, servicios financieros, comercio y construcción, mostrando resiliencia pese a un entorno internacional volátil y a la implementación de reformas estructurales, como las del sistema de pensiones, reiteraron las autoridades.
A pesar de la reducción del déficit, el saldo de la deuda pública total de Panamá cerró diciembre de 2025 en $59,349 millones, lo que representa un incremento de $444.7 millones, según el informe de financiamiento público del MEF.
En el plano fiscal, el balance primario del Sector Público No Financiero (SPNF) mejoró en $2,267 millones, reduciendo su déficit del -3.32% del PIB al -0.67%. Paralelamente, el ahorro corriente del Gobierno Central pasó de negativo a positivo, cerrando 2025 con un superávit de 0.04% del PIB, lo que indica que el Estado comenzó a financiar sus operaciones con recursos propios y no únicamente con deuda.
Los ingresos públicos crecieron 6.9%, impulsados por un aumento del 9.0% en la recaudación tributaria, especialmente en los impuestos directos, que subieron 14.4%.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), este desempeño responde a una administración tributaria más moderna, con mayor uso de tecnología, auditorías basadas en riesgos y estrategias orientadas a fortalecer el cumplimiento voluntario.
En contraste, el gasto del Gobierno Central se redujo en casi 6%, mientras que el gasto total del SPNF cayó 5.3%, sin afectar la prestación de los servicios públicos esenciales. Más del 80% del gasto público se mantuvo dirigido a salud, educación y protección social, descartando la aplicación de medidas de austeridad extrema, despidos masivos o recortes a programas sociales.
La consolidación fiscal se logró manteniendo niveles relevantes de inversión pública. En 2025, el gasto de capital del SPNF alcanzó $3,631 millones, destinados principalmente a infraestructura vial, salud, agua potable, transporte, educación y proyectos estratégicos.
Otro factor clave fue la mejora en la gestión financiera del Estado. Las cuentas por pagar del Gobierno Central se redujeron en más de $900 millones, equivalente a una caída cercana al 46%, pasando de $1,976 millones en 2024 a $1,034 millones en 2025. De acuerdo con el Ejecutivo, esta reducción fortaleció la liquidez de proveedores, en especial de las micro, pequeñas y medianas empresas, que concentran una parte importante del empleo en el país.
En materia de deuda, los avances fiscales se tradujeron en una reducción de más del 54% en la prima de riesgo país y en una baja de la tasa de interés efectiva promedio ponderada de la deuda pública, que cerró el año en 4.97%. Estas condiciones generaron ahorros estimados en $475 millones en pagos de intereses, un monto cercano a la mitad del subsidio anual que recibe el sistema de pensiones de la Caja de Seguro Social.
Desde diciembre del 2019 hasta diciembre del 2024, la deuda pública creció en $22,718 millones, lo que representa un aumento de 73% en tan solo 5 años hasta llegar a $53,737 millones.

