Las empresas inmobiliarias ocuparon el primer lugar entre los casos atendidos por la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco) durante 2025, al acumular 405 quejas, que representan un monto reclamado de $13.9 millones, de acuerdo con cifras oficiales de la entidad.
Las reclamaciones estuvieron vinculadas, principalmente, a irregularidades en la compra de viviendas. El motivo más recurrente fue la devolución de dinero, con 239 quejas por casi $2.7 millones, seguido por la falta de información (42 casos por unos $2.4 millones) y los vicios ocultos (38 quejas por $1.3 millones).
Otros motivos relevantes fueron el incumplimiento de contrato, con 32 reclamaciones que suman cerca de $3.9 millones, y el incumplimiento de garantía, con 28 casos por aproximadamente $1.8 millones.
También se registraron quejas por cláusulas abusivas, aclaración y resolución de contrato, cobros indebidos, publicidad engañosa y anulación de contratos, entre otras causas de menor incidencia.
La entidad informó además que, entre los años 2020 y 2025, se presentaron un total de 3,178 quejas contra empresas inmobiliarias, por un monto acumulado cercano a $197.4 millones.
En ese período, las cláusulas abusivas se convirtieron en el principal motivo de reclamo, con 876 casos que representan más de $118.2 millones.
En cuanto a los resultados, la entidad detalló que logró 2,036 soluciones a favor de los compradores de viviendas durante ese quinquenio, por un monto total de $137.5 millones.
Aunque la Acodeco reconoce que muchas promotoras inmobiliarias realizan esfuerzos para reducir las inconformidades, advirtió que persisten prácticas que afectan los derechos de los compradores, las cuales continúan siendo atendidas mediante los mecanismos de protección al consumidor.
La institución reiteró una serie de recomendaciones para quienes planean adquirir una vivienda, entre ellas se destacan: definir un presupuesto realista que incluya costos adicionales; verificar que la empresa o corredor esté legalmente constituido; comprobar la veracidad de la publicidad; y leer detenidamente el contrato antes de firmar.
Adicional, aconseja no firmar documentos que no se comprendan, evitar acuerdos verbales, solicitar copias de todos los documentos y no dejarse presionar para cerrar una transacción de forma apresurada.

