El Canal de Panamá se encamina hacia una nueva etapa de transformación estratégica con la llamada Visión 3.0, un plan que marca el paso de una operación estrictamente canalera a un modelo integrado de logística, energía e infraestructura.
Así lo dio a conocer el administrador de la vía acuática, Ricaurte Vásquez, en el foro Visión Económica 2026, organizado por La Prensa, donde detalló los tiempos proyectados de las nuevas licitaciones, la estructuración financiera y las prioridades de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).
Tras consolidar dos fases previas —la 1.0, enfocada en demostrar la capacidad panameña para administrar la vía, y la 2.0, centrada en la ampliación y el tercer juego de esclusas—, la ACP plantea ahora una expansión más allá de sus fronteras operativas tradicionales.
De pasar buques a mover carga
La llamada visión 3.0, según el administrador, parte de un cambio conceptual clave: el Canal ya no solo piensa en el tránsito de buques, sino en el movimiento de carga. Ese giro responde a transformaciones del comercio global, la integración vertical de las navieras y el auge del transporte energético entre Estados Unidos y Asia.
El administrador Ricaurte “Catin” Vásquez explicó que, tras demostrar su capacidad operativa (1.0) y concretar la ampliación que hoy genera el 61% de sus ingresos (2.0), el Canal avanza hacia una visión 3.0 enfocada en aportar más allá del tránsito marítimo y conectarse… pic.twitter.com/6bnYKXqydl
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Los análisis para la diversificación de los negocios del Canal no son nuevos. De hecho, la institución viene analizando cómo dar esos pasos desde hace más de una década, pero tropiezos como las demandas contra lo que seríe el puerto de Corozal y los desafíos legales y ambientales para el reservorio de río Indio han ido postergando algunas acciones. Ahora, sin embargo, los planes lucen más cercanos.
En una suerte de entrevista ante un público presencial de más de 200 ejecutivos y suscriptores de La Prensa, Vásquez hizo un recorrido por su hoja de ruta para que los proyectos se concreten.
Empezó por explicar que la ACP prepara la licitación de dos nuevas terminales portuarias —Telfers, en el Atlántico, y Corozal, en el Pacífico— con el objetivo de absorber entre 5 y 6 millones de contenedores adicionales por año, en un sistema que hoy mueve alrededor de 21 millones de contenedores anuales de distintas formas; sin embargo, unos 11 millones de contenedores cruzan la vía sin tocar los puertos locales.

El administrador del Canal indicó que las terminales actuales alcanzan su límite operativo cuando superan el 70% de su capacidad promedio, debido a picos semanales que llegan hasta el 110%. Esto ha reactivado la urgencia de ampliar la capacidad portuaria para sostener el rol de Panamá como país de trasbordo.
Tipo de licitación: propiedad estatal, operador privado
El modelo definido por la ACP establece que las terminales serán propiedad del Canal de Panamá, mientras que la operación quedará en manos de un tercero especializado, seleccionado mediante procesos de precalificación y licitación.
El Canal aportará la infraestructura básica —tierra, dragado y accesos—, mientras que el operador asumirá el diseño, la inversión en equipos y la supraestructura bajo un esquema tipo “llave en mano”.
El operador pagará una regalía por el uso de los activos y estará sujeto a tarifas abiertas y a supervisión financiera, para evitar transferencias de precios entre navieras y terminales.
La posibilidad de que un mismo operador gestione las dos nuevas terminales (Telfers y Corozal) es actualmente un punto medular bajo discusión interna en la ACP, reconoció Vásquez. En este tema existen distintos puntos de vista, y el administrador indicó que debe mantener la confidencialidad sobre los detalles específicos de este debate por razones del proceso de licitación.
El Canal puede asumir parte de la inversión, hasta donde se explicó, gracias a que ha fortalecido su posición financiera, duplicando sus ingresos netos en los últimos cinco años y reduciendo su deuda de más de 3,000 millones de dólares a aproximadamente 600 millones de dólares.
Gasoducto: una nueva ruta para la energía
En paralelo, el Canal avanza en el diseño de un gasoducto interoceánico, pensado para responder al crecimiento del transporte de gas licuado y gas LPG desde el Golfo de Estados Unidos hacia Asia.
Este proyecto, dijo el funcionario, permitirá ofrecer tres opciones logísticas: todo por agua, cruce terrestre por ducto, o combinaciones entre terminales atlánticas y pacíficas.

El objetivo es aumentar la confiabilidad del istmo como ruta energética, en un escenario global marcado por conflictos geopolíticos y cambios en las cadenas de suministro.
Financiamiento: sin cargar la hoja de balance del Canal
Tanto los puertos como el gasoducto se estructurarán bajo esquemas de financiamiento que debe sostenerse por el mérito propio del proyecto, sin comprometer la hoja de balance general del Canal.
Las estimaciones preliminares sitúan la inversión de las dos terminales en torno a 2,500 millones de dólares, aunque el monto final dependerá del diseño propuesto por los operadores, las condiciones del suelo y la geología de los accesos.
El administrador Ricaurte “Catin” Vásquez afirmó que, pese a la confidencialidad del proceso, uno de los puntos centrales es evitar la concentración de servicios en un solo cliente y atraer más operadores portuarios independientes. Señaló que el pliego de precalificación incluirá… pic.twitter.com/YQC4itQHev
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En el caso del gasoducto, el Canal se contempla un aporte de capital, con el argumento de que Panamá no puede ceder el control estratégico de su posición geográfica ni en puertos ni en infraestructura energética. Este proyecto, en su fase inicial, estaría valuado en 2,000 millones de dólares.
Calendario: pliegos en 2026
Según lo expuesto por la administración canalera:
Los pliegos de precalificación para puertos y gasoducto saldrán en 2026. Vásquez no dijo una fecha exacta, pero seguramente esto puede ocurrir en el primer semestre, incluso en el primer trimestre. Sin embargo, todo dependería de los registros de tierras a favor del Canal en el lado Atlántico que formarían parte del polígono de acción que la ACP ha indentificado para el desarrollo portuario.
La adjudicación del gasoducto podría extenderse al año siguiente, para garantizar competencia amplia y propuestas técnicas sólidas.
Las dos terminales portuarias se licitarán de manera simultánea, como parte de un sistema integrado, no como proyectos aislados.
Río Indio: el reto social y ambiental
A diferencia de los proyectos portuarios, el plan de río Indio, clave para la seguridad hídrica del Canal y el abastecimiento de agua para Panamá y Colón, enfrenta desafíos adicionales.
El Canal no es propietario de esas tierras, lo que obliga a un proceso social inédito, con censos, diálogo comunitario y múltiples iteraciones para evitar desplazamientos injustos y conflictos sociales.
La ACP reconoce que este componente limita la precisión de los plazos, aunque asegura avances significativos en el trabajo de campo y respaldo del Ejecutivo.
Competitividad en un mundo volátil
La Visión 3.0 se formula en medio de un entorno global marcado por sequías, pandemias, guerras, tensiones comerciales y cambios en rutas marítimas. Frente a ese escenario, el Canal apuesta por diversificación, integración logística y mayor valor por metro cúbico de agua, como fórmula para mantener su relevancia.
“Diversificar es aumentar la confiabilidad de Panamá como centro de comercio global”, resumió el administrador, al subrayar que el Canal ha sobrevivido a ciclos históricos mucho más largos y complejos que los actuales.


