El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) proyecta que Panamá mantendrá un crecimiento económico cercano al 4% en 2026, consolidándose como una de las economías con mejor desempeño en la región.
Tomás Bermúdez, gerente regional del organismo multilateral, destacó que el país ha mostrado un rebote importante tras la pandemia y mantiene fundamentos sólidos que sostienen su expansión.
“Panamá tiene un crecimiento robusto, de los más importantes de la región; este año estaremos alrededor de ese mismo nivel, cerca del 4%”, dijo ante la consulta de La Prensa.

No obstante, Bermúdez advirtió que el principal desafío no es crecer, sino hacerlo de manera estratégica y que pueda permear a la población que requiere empleo sostenible. En ese sentido, subrayó que sectores como la logística, los puertos y el plan de inversiones del Canal de Panamá serán determinantes para sostener el dinamismo económico en los próximos años.
Además, enfatizó que el mayor reto del país es la generación de empleo, señalando que el crecimiento debe traducirse en oportunidades laborales para reducir brechas sociales.
En Panamá la tasa de desempleo se ubica en 10.4% y junto a la informalidad que está 47.1%, se traduce en cerca de un millón de personas sin empleos según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo.
A su vez, destacó que la inversión en infraestructura es relevante, pero insuficiente si no va acompañada de una gestión eficiente.
En materia fiscal, Bermúdez indicó que Panamá enfrenta debilidades en la recaudación, al situarse por debajo de economías comparables. En lugar de enfocarse inicialmente en reformas fiscales, recomendó mejorar la eficiencia en el cobro de los impuestos y revisar las exoneraciones existentes, además de flexibilizar el presupuesto para responder mejor a los ciclos económicos.
Sobre los servicios básicos, especialmente agua y saneamiento, el BID mantiene una cartera activa de aproximadamente 400 millones de dólares dentro de un portafolio total de 1,200 millones en el país. Sin embargo, el organismo insiste en que el problema no es solo de inversión, sino de gobernanza, gestión de cuencas y eficiencia institucional.
Bermúdez destacó que el proceso de adhesión a la OCDE debe entenderse como un proyecto de país. “Más importante que llegar es el camino”, afirmó, al señalar que este proceso permitirá a Panamá fortalecer su marco regulatorio, institucional y de políticas públicas.

