El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mantiene una perspectiva favorable para la economía panameña, con un crecimiento sostenible de 4% o más en los próximos años, apoyado en la reducción del riesgo país, la estabilidad fiscal y el fortalecimiento de la productividad.
Así lo señaló el presidente del organismo, Ilan Goldfajn, durante la inauguración de la reunión de gobernadores de Centroamérica y República Dominicana celebrada en Panamá este martes 10 de febrero, donde destacó que el país ha mostrado una recuperación sólida y avances en el manejo del déficit y la deuda pública.
“El crecimiento no debe ser solo de un año. Hay que construirlo para que sea sostenible”, afirmó, al subrayar la necesidad de mejorar la productividad y profundizar la integración regional como pilares del desarrollo económico.
La economía panameña registró un crecimiento real acumulado de 4.2% entre enero y septiembre de 2025, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
Además, el Banco Mundial mantiene una previsión de que la economía del país crecerá 4.1% en 2026 y un porcentaje similar para el año 2027.
En relación con el endeudamiento, descartó que los países de la región estén llegando a un límite crítico. Aseguró que, al igual que Panamá, se han realizado esfuerzos para reducir el déficit y manejar responsablemente la deuda.
No obstante, recalcó que el desarrollo regional requiere un mayor protagonismo del sector privado. “El tamaño del desafío obliga a contar con inversiones privadas para generar empleo y mejorar la calidad de vida”, sostuvo.
El saldo de la deuda pública total de Panamá cerró diciembre de 2025 en $59,349 millones, lo que representa un incremento de $444.7 millones, equivalente a un aumento mensual de 0.7%, en comparación con noviembre, cuando se ubicaba en $58,904 millones.
Integración regional
Goldfajn resaltó el papel de Panamá en los procesos de integración regional, tanto en Centroamérica como en su relación con el Mercosur. Aseguró que aunque el país aún avanza en sus procesos para convertirse en miembro pleno del bloque sudamericano, el organismo lo considera un aliado clave para fortalecer los vínculos entre regiones.
En ese contexto, explicó que el banco impulsa el programa América en el Centro, una iniciativa que busca profundizar la integración en la región como respuesta a un entorno global marcado por crecientes tensiones geopolíticas.
Como parte de estos esfuerzos, el BID destacó el programa Cargo Pass, una iniciativa regional que busca modernizar la logística a lo largo del corredor del Pacífico, por donde circula cerca del 90% de la carga de Centroamérica.
El proyecto apunta a reducir las demoras en los pasos fronterizos, mejorar la trazabilidad de las mercancías y ampliar los servicios logísticos entre los países. De acuerdo con estimaciones del BID, el programa podría generar beneficios económicos anuales superiores a $700 millones, con una inversión aproximada de $130 millones.
Además, entre las prioridades mencionó iniciativas de agua y saneamiento, resiliencia ante desastres y programas de formación tecnológica, como el Talent App, que otorgará 60,000 becas en inteligencia artificial, computación en la nube y manejo de datos.
Escenario internacional
Respecto a los efectos de la geopolítica internacional y la política arancelaria de Estados Unidos, el presidente del BID destacó que América Latina y el Caribe registraron en el último año un desempeño macroeconómico positivo, con reducción de riesgos, mejoras en las calificaciones crediticias y una inflación estable.
Según indicó, este contexto permitió que la región parta hoy desde una base de mayor estabilidad.


