Tras quedar finiquitada la compra de 20 hectáreas de terrenos necesarios para la ampliación del Aeropuerto Internacional José Ezequiel Hall, en Isla Colón, Bocas del Toro, la Autoridad Aeronáutica Civil (AAC) se prepara para iniciar un proceso de modernización que busca transformar esta terminal en una infraestructura acorde con la demanda turística y los estándares de la aviación comercial.
La adquisición de los predios, valorada en alrededor de $6 millones, permitirá a la AAC disponer del espacio requerido para desarrollar un proyecto integral que incluye una nueva terminal aérea, mejoras en la pista, ampliación de la plataforma, construcción de depósitos de combustible y un muelle para acceso marítimo.
La operación fue financiada con recursos del Fondo para el Desarrollo de la Infraestructura Aeronáutica Nacional (FEDIAN).
El director general de la AAC, capitán Rafael Bárcenas, explicó que el proceso de compra implicó completar una serie de requisitos administrativos y legales exigidos por el Estado, entre ellos pagos pendientes de impuestos y la obtención de paz y salvos por parte del vendedor, lo que extendió los tiempos antes de poder formalizar la adquisición.
Según Bárcenas, el trámite ya superó las etapas requeridas por el Ejecutivo y el Consejo de Gabinete, y el desembolso de los fondos se encuentra en su fase final.
Con la compra de los terrenos asegurada, la institución puede avanzar en la ejecución de las obras prioritarias.
El proyecto de modernización será desarrollado por fases. En una primera etapa, la AAC prevé una inversión inicial de entre $3 millones y $4 millones, recursos que provendrán de un reordenamiento interno del presupuesto de la entidad, mediante traslados de partidas priorizadas hacia el aeropuerto de Bocas del Toro.
De acuerdo con Bárcenas, inicialmente se contaba con unos $1.2 millones, pero tras una revisión exhaustiva del presupuesto fue posible identificar recursos adicionales hasta alcanzar cerca de $3 millones, que serán solicitados formalmente para su asignación al proyecto.

Esta primera fase estará enfocada en intervenciones técnicas consideradas urgentes para mejorar la operatividad del aeropuerto. Entre ellas se incluyen la instalación de cercas perimetrales para reforzar la seguridad, adecuaciones en los radios de giro para permitir la operación de aeronaves de mayor tamaño, mejoras en la iluminación de aproximación y aterrizaje —incluyendo sistemas PAPI, que permiten al piloto identificar visualmente si la aeronave se encuentra en la pendiente correcta durante el aterrizaje— y trabajos puntuales en la terminal y la plataforma.
Bárcenas señaló que estas acciones permitirán elevar el nivel del aeropuerto a estándares aceptables para una mejor conectividad aérea, especialmente en la relación entre Isla Colón y el Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Datos preliminares del proyecto indican que la nueva terminal aérea tendría una superficie aproximada de 4,000 metros cuadrados, con capacidad para manejar entre 100 y 150 pasajeros de forma simultánea en operaciones de llegada y salida.
Actualmente, el aeropuerto de Isla Colón tiene capacidad para atender un flujo cercano a 50 pasajeros, una limitación que se hace más evidente en temporadas de alta demanda turística.
El director de la AAC explicó que uno de los problemas estructurales del aeropuerto está relacionado con las plataformas de rodaje. En su estado actual, las aeronaves enfrentan dificultades para realizar giros amplios, lo que impide la operación de aviones de mayor tamaño. La ampliación de estas áreas es clave para mejorar la maniobrabilidad y la seguridad en tierra.
El diseño completo del proyecto ya se encuentra avanzado y contempla una inversión total que podría superar los $25 millones, dependiendo de los alcances finales y de la disponibilidad de recursos adicionales en el futuro.
Una segunda fase del proyecto incluiría la construcción de la nueva terminal aérea y la instalación de depósitos de combustible, una infraestructura considerada clave para ampliar la conectividad del aeropuerto.
Actualmente, la ausencia de tanques de almacenamiento obliga a las aeronaves a abastecerse fuera de la isla, lo que limita la operación de vuelos directos y eleva los costos.
De ejecutarse el proyecto en su totalidad, la nueva terminal se ubicaría en el extremo opuesto de la pista actual. Esta reubicación permitiría construir una calle de acceso que facilitaría el ingreso de los residentes del área a sus viviendas, evitando que tengan que cruzar por la pista de aterrizaje, una situación que se presenta con frecuencia.

“Parte de este proyecto es dar soluciones a las comunidades aledañas con una vía de acceso, además de pasar la tubería de agua potable, para evitar que las personas tengan que cruzar por zonas inseguras o sin alternativas. Esto también incluiría un nuevo cercado perimetral en todos los linderos”, explicó Bárcenas.
El director de la AAC señaló que, si bien en el futuro Isla Colón requerirá un aeropuerto de mayor capacidad, la iniciativa actual busca mejorar el servicio a los turistas y sentar las bases para un crecimiento ordenado que, más adelante, justifique inversiones de mayor escala.
Durante el desarrollo de las obras, el aeropuerto continuará operando. La AAC prevé ejecutar parte de los trabajos en horarios nocturnos para reducir el impacto sobre los vuelos y la actividad turística, considerada el principal sustento económico de Isla Colón.
El énfasis en las mejoras para operaciones nocturnas se da luego de un incidente registrado el año pasado, cuando una aeronave se salió de la pista durante un aterrizaje en horas de la noche, sin que se reportaran heridos.
El evento puso en evidencia la necesidad de fortalecer los sistemas de ayuda visual y las condiciones de seguridad operacional del aeropuerto.
En materia de conectividad aérea, Bárcenas indicó que existen planes para fortalecer la ruta Tocumen–Bocas del Toro, una vez que el aeropuerto cumpla con los estándares de seguridad y certificaciones requeridas por la industria.
El cumplimiento de auditorías internacionales, como la IOSA de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), será determinante para que las aerolíneas puedan integrarse a esquemas de operación conjunta y ampliar la oferta de vuelos.
Con la compra de los terrenos ya cerrada y una hoja de ruta definida por etapas, la AAC busca avanzar en la transformación del aeropuerto de Isla Colón como una pieza clave para mejorar la conectividad aérea, fortalecer el turismo y apoyar el desarrollo económico de Bocas del Toro.


