Las presiones geopolíticas mundiales están afectando al sector marítimo internacional.
Arsenio Domínguez dio a conocer que actualmente hay más de 1,500 buques y 20,000 tripulantes atrapados en el Golfo Pérsico debido al bloqueo en el Estrecho de Ormuz.
Durante su intervención en la Convención Marítima de las Américas 2026, en Ciudad de Panamá, Domínguez señaló que muchos de esos trabajadores “son personas inocentes que realizan su trabajo de forma diaria para el beneficio del resto de los países del mundo”, pero terminan afectados por conflictos ajenos al sector.

El secretario general de la Organización Marítima Internacional recordó además que el transporte marítimo moviliza más del 80% de los productos que se utilizan diariamente en el mundo, por lo que pidió que la industria no sea tomada en cuenta únicamente en momentos de crisis.
“Vamos a aprender de todos estos retos, vamos a mejorar la forma en la que regulamos, vamos a ser pragmáticos”, afirmó, al tiempo que reiteró la necesidad de mantener objetivos vinculados con la seguridad, la sostenibilidad y la protección del medio ambiente.

Domínguez también destacó el papel estratégico de Panamá dentro del comercio marítimo internacional y aseguró que las tensiones en Medio Oriente han provocado un incremento en el tránsito de buques por el Canal de Panamá.
Asimismo, mencionó que el cambio climático representa uno de los principales desafíos para la ruta interoceánica y valoró las acciones que impulsa el país para prepararse frente a esos retos.
Finalmente, hizo un llamado a fortalecer la digitalización del sector, aumentar la participación de las mujeres en la industria marítima y atraer nuevo talento a una actividad que calificó como “indispensable para el mundo”.
Corredor de seguridad
De acuerdo con el secretario general de la OMI, lo primero que esta institución busca hacer es enfocarse en cómo asistir a los marinos que se encuentran atrapados. Además, reveló que han “desarrollado un corredor de evacuación humanitaria” para que, una vez sea seguro, los buques puedan atravesar el estrecho sin que existan otros peligros.
Manifestó que el corredor aún no tiene fecha, porque aunque se ha desarrollado junto a los países más cercanos a la región, no se puede iniciar la evacuación de buques hasta que la “guerra llegue a su fin y se tenga certeza de que ningún buque o marino va a ser afectado negativamente”.
Reiteró que no se pedirá que nadie navegue hasta que sea seguro. “La carga puede ser asegurada, igualmente el buque, pero una vida humana no puede ser reemplazada”.
“Lo que necesito es que se respete el derecho a la libertad de navegación, que se respete el tráfico marítimo de la forma en que lo veníamos realizando y que, una vez que ya no tengamos el conflicto, retomemos nuevamente este proceso”, dijo.
Por otro lado, en cuanto a los buques que han sido atacados, manifestó que han identificado que es crucial “no reaccionar muy rápido”, pues una de las navieras atacadas intentó atravesar el estrecho y, por ello, varios tripulantes resultaron heridos de gravedad.
“Les pido paciencia a todos los operadores, los armadores y a aquellos que están en la cadena del transporte marítimo, porque es importante que sigamos poniendo primero la vida de la gente de mar, la seguridad de los buques y la sostenibilidad a largo plazo”.



