La selección nacional de baloncesto de Panamá intensificó este lunes su preparación con miras al decisivo compromiso ante Cuba, correspondiente a la tercera jornada de los Clasificatorios de las Américas rumbo a la Copa del Mundo FIBA 2027.
Bajo la dirección del técnico puertorriqueño Nelson Colón, el equipo trabajó con un grupo de 15 jugadores en la Arena Roberto Durán, en medio de un ambiente de exigencia y urgencia competitiva.
El listado de convocados incluye a Alejandro Grant, Isaac Machore, Jhivvan Jackson, Justin Quintero, Ernesto Oglivie, Eric Romero, Ezequiel Bell, CJ Rodríguez, Trevor Gaskins, Gil Atencio, Jonathan Salazar, Iverson Molinar, Guillermo Navarro, Roberto Armstrong y Aaron Gedeon. La principal ausencia confirmada es la de Akil Mitchell, quien quedó descartado por lesión, mientras que Ricky Lindo Jr. continúa en duda al cierre de esta jornada.
Panamá llega a este compromiso con un arranque adverso de 0-2 tras caer en sus dos primeros partidos frente a Uruguay, lo que convierte el duelo ante los cubanos en un punto de inflexión dentro del proceso clasificatorio. El margen de error se ha reducido considerablemente y el equipo es consciente de que necesita responder de inmediato.
Nelson Colón, quien dirige sus primeras prácticas al frente del combinado nacional, valoró positivamente los primeros días de trabajo y destacó la rápida asimilación del grupo.
“El grupo bien receptivo, todo el mundo en la misma página. Estamos creando lo que queremos hacer, construyendo poco a poco, paso a paso, tanto en defensa como en ofensiva”, explicó el entrenador.

El técnico también dejó claro que el enfoque pasa por construir una identidad colectiva sólida, más allá de individualidades.
“Esto se trata de cinco jugadores ejecutando a la misma vez con un propósito. Nosotros les damos la guía, pero son ellos los que tienen que hacer el trabajo en cancha”, señaló.
Colón reconoció que el equipo está en una fase de ajuste, pero se mostró sorprendido por el nivel de comprensión táctica de los jugadores.
“Estamos más adelante de lo que yo pensaba. Hay muchos jugadores que entienden el juego, que saben jugar. Es cuestión de ubicarnos y crear una armonía para encontrar nuestra manera de jugar”, afirmó.
El estratega evitó profundizar en detalles tácticos de cara al rival, aunque sí adelantó que Panamá buscará potenciar sus fortalezas y corregir aspectos que no funcionaron en los partidos anteriores. “Vamos a jugar en nuestra fortaleza, ser un poco más defensivos y atender situaciones que en los primeros dos partidos no fluyeron de manera positiva”, indicó.
Uno de los puntos clave será la capacidad del equipo para sostener su rendimiento durante todo el partido. Esa misma línea fue reforzada por el base Jhivvan Jackson, quien hizo énfasis en la necesidad de mayor consistencia. “Tenemos rachas donde jugamos muy bien y otras donde bajamos. Tenemos que jugar los 40 minutos lo mejor posible”, sostuvo.
Jackson también resaltó la importancia del momento que vive el equipo, señalando que la victoria ante Cuba es innegociable. “Necesitamos esta victoria sí o sí. Estamos trabajando todos los días para lograrlo y luego ir a Argentina con confianza para intentar ganar también allá”, añadió.

El escolta valoró además el impacto del nuevo cuerpo técnico, encabezado por Colón, destacando su experiencia internacional. “Nos da otro look al equipo, otra mentalidad. Es un coach que ha ganado, que tiene experiencia y que nos puede ayudar mucho como grupo”, comentó.
Por su parte, el veterano Ernesto Oglivie, uno de los referentes del equipo, regresó a la selección con el objetivo de aportar liderazgo a un grupo joven. “Estoy encantado de volver. Es un grupo con mucho talento, pero joven. Estamos aquí para guiarlos y ayudarlos”, expresó.
Oglivie también coincidió en la urgencia del resultado ante Cuba, al catalogarlo como un partido determinante. “Es un juego de vida o muerte. Estamos en casa y no podemos dejar pasar esta oportunidad. Tenemos que ganarlo como sea”, enfatizó.

Oglivie hizo referencia a los aspectos que deben mejorar tras los partidos ante Uruguay, señalando la importancia de cuidar el balón y aprovechar las transiciones ofensivas. “Tenemos que mejorar las pérdidas y hacer puntos en contraataque. Eso es clave en lo que estamos trabajando”, explicó.
El cambio de sede, que trasladó el partido de La Habana a la Arena Roberto Durán debido a la situación en Cuba, le brinda a Panamá una ventaja adicional al jugar con el respaldo de su público. En ese sentido, Colón hizo un llamado a la afición para que acompañe al equipo en este nuevo inicio.
“Ojalá veamos la arena llena. Este es un grupo que disfruta ponerse la camiseta y ahora nos corresponde empezar de nuevo, dejar ese 0-2 atrás y demostrar lo que podemos hacer”, expresó el entrenador.

