Lionel Messi tendrá una última oportunidad para seguir ampliando la mayor carrera que haya visto el fútbol.
La selección de Argentina derrotó este miércoles 2-1 a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y clasificó a la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde buscará defender el título conquistado cuatro años atrás en Lusail.
Será la tercera final mundialista para el capitán argentino, después de las disputadas en Brasil 2014 y Catar 2022, y probablemente la última de una trayectoria que sigue encontrando nuevos capítulos para la historia.

Durante buena parte del encuentro, Inglaterra pareció tener controlada la semifinal. El conjunto dirigido por Thomas Tuchel neutralizó a Argentina en un primer tiempo muy físico, disputado casi exclusivamente en la mitad de la cancha y con escasas ocasiones de gol.
Lionel Scaloni sorprendió con la inclusión de Giuliano Simeone por Rodrigo De Paul. El extremo trabajó intensamente por la banda derecha para respaldar defensivamente a Nahuel Molina, mientras Messi actuó con libertad por el centro y Julián Álvarez ocupó el sector izquierdo del ataque.
El planteamiento argentino tuvo un efecto inmediato sobre Harry Kane. El capitán inglés prácticamente desapareció durante la primera mitad, bien contenido por Cristian Romero y Lisandro Martínez, mientras Anthony Gordon y Morgan Rogers tampoco encontraban espacios por las bandas.
La intensidad dominó el desarrollo. Se cometieron 19 faltas en los primeros 45 minutos y el árbitro estadounidense Ismail Elfath demoró en mostrar tarjetas pese a varios contactos fuertes. La primera amarilla llegó para Elliot Anderson tras impactar frontalmente a Messi, mientras que Lisandro Martínez fue amonestado poco antes del descanso por sujetar a Jude Bellingham.
La ocasión más clara antes del intermedio fue argentina. Un remate de Messi generó un rebote que cayó en los pies de Enzo Fernández, cuyo disparo desde la frontal pasó cerca del arco defendido por Jordan Pickford.
Pero Inglaterra encontró el golpe en el complemento.
Al minuto 55, una acción iniciada por Harry Kane terminó con un rechazo incompleto de Nicolás Tagliafico. Morgan Rogers recuperó la posesión por la derecha y envió un centro preciso que encontró a Anthony Gordon ganándole la espalda a Nahuel Molina para definir ante Emiliano Martínez y establecer el 1-0.

El gol parecía acercar a los ingleses a una nueva final mundialista. Sin embargo, Argentina volvió a demostrar la capacidad de reacción que la ha acompañado durante toda la fase eliminatoria.
La igualdad llegó al minuto 85
Messi cobró en corto un saque de esquina y encontró a Enzo Fernández libre en la frontal del área. El mediocampista sacó un disparo rápido y colocado que superó la estirada de Pickford para devolverle la esperanza a la Albiceleste ante los 68 mil 239 aficionados presentes en Atlanta.
El empate cambió completamente el partido.

Inglaterra sintió el impacto y retrocedió. Argentina adelantó sus líneas, monopolizó la posesión y comenzó a generar peligro constante. Alexis Mac Allister estuvo cerca de completar la remontada con un remate que se estrelló en el poste.
La jugada decisiva llegó en el segundo minuto del tiempo añadido.
Messi volvió a aparecer. Recibió abierto sobre la banda derecha, levantó la cabeza y colocó un centro perfecto al corazón del área. Lautaro Martínez atacó el espacio entre los centrales y conectó un cabezazo imparable para vencer nuevamente a Pickford y desatar la celebración argentina.
Las dos asistencias del capitán terminaron definiendo una semifinal en la que volvió a ser el conductor futbolístico de su selección.
Los números reflejaron el dominio albiceleste. Argentina terminó con el 54 % de la posesión, completó 541 pases frente a los 292 ingleses y remató 14 veces contra apenas cinco de Inglaterra. También generó seis tiros de esquina y obligó a Pickford a intervenir en cinco ocasiones.
La vigente campeona del mundo volvió a sufrir, como ya lo había hecho frente a Cabo Verde, Egipto y Suiza, pero nuevamente encontró respuestas cuando el escenario parecía más complicado.
Ahora solo queda un partido.
Y para Lionel Messi, será el último en una Copa del Mundo. La tercera final de su carrera, la oportunidad de conquistar un segundo título mundial consecutivo y el escenario perfecto para poner el broche de oro a una historia que hace tiempo dejó de pertenecer únicamente a Argentina para convertirse en patrimonio del fútbol.


