La novena de Panamá Oeste dejó escapar la posibilidad de barrer la serie semifinal ante Panamá Metro tras caer 4-2 en el cuarto partido disputado en el estadio Rod Carew.
Sin embargo, su director, Dimas Ponce, aseguró a La Prensa que el enfoque del grupo se mantiene intacto y que el margen en la serie permite corregir sin perder la perspectiva.
“Realmente fue un partido que no se nos dio. Fallamos muchas jugadas de rutina y el fundamento del juego, y al final eso es lo que nos cuesta el partido”, analizó el estratega chiricano de 35 años. Ponce también reconoció el mérito del rival, en particular del relevista metropolitano Fabián Carrera. “Dale crédito al gran relevo que hizo también Fabián Carrera, que realmente es un pitcher experimentado”.
El timonel enfatizó que la derrota forma parte del aprendizaje competitivo. “Todo eso es parte de aprender de los errores y nadie dijo que iba a ser fácil. Gracias a Dios estamos igual, con un buen colchón, pero hay que salir a jugar”. Con la pausa por Carnaval, Oeste tendrá días de recuperación antes del quinto juego, programado para el viernes 20 en el Rod Carew.
Ponce consideró que, más allá de las diferencias en el marcador durante la serie, lo determinante ha sido capitalizar oportunidades.
“Al final se trata de ganar los partidos y gracias a Dios hemos tenido la oportunidad de hacerlo en tres partidos. Ahora toca aprender la lección de los errores y seguir mejorando para poder lograr nuestro objetivo principal, que es llegar a la final”.
Uno de los puntos sensibles fue la ausencia de su principal figura ofensiva, Luis Aranda. El dirigente confirmó que el bateador estará de regreso para el próximo compromiso.
“Gracias a Dios para el viernes está de vuelta”, afirmó. También valoró el esfuerzo de Luis Govea, quien asumió responsabilidades adicionales. “Hizo un excelente trabajo a pesar de todo, trató de resolver y hacer las cosas y lo hizo”.
Ponce también se refirió a la distinción como Manager del Año, reconocimiento que atribuye al trabajo colectivo.
“Es un premio realmente en general, sobre todo de los muchachos del cuerpo técnico, que son los pilares que están ahí atrás de cada juego y cada jugada. Personalmente lo he dedicado a los peloteros y al cuerpo técnico”.
El estratega, que en la temporada regular condujo a Oeste a un registro de 19 victorias en 21 partidos y luego eliminó 4-1 a Herrera en la siguiente ronda, destacó la importancia de mantener la serenidad en el camerino.
“Con calma vamos a estar conversando con ellos, sobre todo esos temas que han pasado durante la serie”.
Más allá del torneo juvenil, este año marcará un nuevo paso en su carrera profesional: trabajará con la organización de los Toronto Blue Jays como coach de banca del equipo clase rookie en la Florida Complex League, mientras su hermano gemelo Ashley será manager del Blue Jays Blue en la Dominican Summer League.
La serie se reanudará el viernes 20 en el Rod Carew. De ser necesario, los juegos seis y siete se disputarán en el estadio Mariano Rivera de La Chorrera, casa de los Vaqueros.

