Panamá ha dejado de ser un seguidor de protocolos médicos extranjeros para convertirse en el arquitecto de la cirugía robótica del futuro. De la mano del Dr. Miguel Ángel Cáceres y un equipo multidisciplinario en Pacífica Salud, el país no solo ha implementado tecnología de punta como el sistema robótico Hugo, sino que hoy lidera la producción científica y el entrenamiento de especialistas a nivel global.
Beneficios directos: Fin al dolor y recuperación récord
La transición hacia la robótica no es solo una cuestión de prestigio, sino de resultados clínicos tangibles que motivaron al equipo a innovar. Según explica el Dr. Cáceres, el robot mitiga tres daños inevitables: tiempo de la anestesia, la pérdida de sangre y el dolor.
A diferencia de la cirugía tradicional, donde los instrumentos rígidos lastiman la pared abdominal (efecto de cizallamiento), el robot utiliza una “mano” articulada que se mueve dentro del paciente sin forzar la herida, reduciendo drásticamente el dolor. Esto permite tiempos récord: una histerectomía baja de dos horas a solo 19 o 25 minutos, minimizando la exposición a la anestesia y las náuseas.
Además, el Dr. Cáceres destaca un factor determinante para el paciente: los costos de la cirugía robótica son prácticamente similares a los de la cirugía laparoscópica tradicional. Esto, sumado a que el sangrado es menor a 25 cc y no genera debilidad postoperatoria, convierte a esta tecnología en una opción real y accesible, y no en un lujo inalcanzable.
Hallazgos clínicos: Esperanza para la alta complejidad
La experiencia en Pacífica Salud y el Instituto de Salud Femenina (ISF), han permitido ir más allá de las histerectomías. Hoy se realizan procedimientos de alta complejidad como exenteraciones pélvicas, cirugía de miomas y endometriosis profunda.
Un hallazgo clave de la investigación panameña es el beneficio en pacientes con anemia y obesidad. “Los sistemas hidráulicos del robot compensan el peso de la pared abdominal y eliminan el temblor humano”, detalla Dr. Cáceres, devolviendo la precisión quirúrgica a pacientes que antes tenían opciones limitadas.
Un hito científico desde el Istmo
El impacto de Panamá trasciende fronteras. El equipo ha sido reconocido en Estrasburgo como el más robusto del mundo en esta plataforma, y el Dr. Cáceres es el primer centroamericano en ingresar al Comité de Cirugía de Mínima Invasión de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), ente rector de la especialidad a nivel mundial.
“Pasamos de ser los que seguíamos a otros a ser los que proponemos conocimiento”, afirma el doctor. La visión a futuro es clara: convertir a Panamá en el “hub de la cirugía robótica”, un espacio para democratizar la tecnología, haciendo que la excelencia quirúrgica y el entrenamiento de alto nivel sean, por fin, accesibles para todo el continente.
