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Eran las 2:19 de la tarde. El presidente de la República, Ricardo Martinelli, llegaba a la antigua casa del exdictador Manuel Antonio Noriega, ubicada en San Francisco.
La gobernadora de Panamá, Mayín Correa, lo había invitado para que participara en la colocación de la primera piedra –o la primera palada– de la futura plaza monumental en honor a las víctimas de la dictadura.
También había invitado como oradores a Maritza Maestre, representante del Comité de Familiares de Desaparecidos de Panamá, Héctor Gallego (Cofadepa), y al asesor de la Coordinadora Popular por los Derechos Humanos en Panamá, el sacerdote Conrado Sanjur. Ellos estaban por llegar. El Presidente le pidió a la gobernadora que empezara de inmediato el acto.
En medio de las palabras de Correa, llegaron Maestre y Sanjur. En ese momento, la gobernadora daba su discurso resaltando las bondades de la obra.
Aseguró que el nombre del monumento había sido consensuado con los miembros de Cofadepa.
La plaza urbana de 3 mil 245 metros cuadrados será un lugar de recogimiento y se plasmarán los nombres de las 116 víctimas registradas en el informe de la Comisión de la Verdad, dijo.
La obra, que aún no ha sido licitada, tiene un diseño conceptual del arquitecto Humberto Echeverría, según mencionó Correa, quien además agradeció a Rafael Pérez Jaramillo por contribuir con los aspectos históricos de la obra.
reclaman a Martinelli
El turno le correspondió a Maritza Maestre, quien le reclamó al presidente Martinelli que “este proyecto no está dentro del petitorio de la Mesa de Entendimiento, por lo que no estamos de acuerdo porque todos los sitios que tienen que ver con esta funesta época los han ido tumbando y desapareciendo”, expresó la viuda de Alcibiades Bethancurt, desaparecido el 16 de febrero de 1971 durante el mandato de Omar Torrijos Herrera.
“La casa de Manuel Antonio Noriega no es de grata recordación, es un lugar oscuro, lleno de perversos recuerdos de una mente malévola”, manifestó.
También le reclamó al Presidente que su gobierno no hizo nada para aprobar una ley según la cual se conmemore el 9 de junio como día de los desaparecidos de la dictadura, y que reposa en la Asamblea Nacional.
Expresó que la Contraloría no ha liberado los fondos para traer a los antropólogos y genetistas argentinos con el fin de identificar las osamentas de posibles víctimas de la dictadura que se hallan depositadas en el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
También pidió que los nombres de las víctimas sean plasmados en un lugar visible y accesible para los panameños y los turistas. Recomendó para esto un sitio como la cinta costera.
Al concluir su intervención, Martinelli abordó a Maestre y le respondió que la mayoría de sus reclamaciones no dependen de él.


El acto de colocación de la primera piedra para la construcción de la Plaza Monumental en Memoria de las Víctimas de la Dictadura Militar de Panamá se realizó este lunes, 23 de junio. Esta plaza estará ubicada en los terrenos de la a antigua casa del exdictador Manuel Antonio Noriega, en Altos de Golf, San Francisco.
A esta acto acudió el presidente de la República, Ricardo Martinelli, la gobernadora de la provincia de Panamá, Mayín Correa, la madre del presidente Martinelli, Gloria Berrocal de Martinelli, y familiares de los detenidos y desaparecidos durante la dictadura militar de 1968 a 1989.
Familiares piden respuesta
En el acto, el Comité de Familiares de Detenidos de Panamá, Hécto Gallegos (Cofadepa) y Comité de Detenidos Desaparecidos de Chiriquí (Cofadechi) entregaron un documento donde señalan que a pesar de haberse instaurado una Mesa de Entendimiento desde el 2010, el Ministerio de Relaciones Exteriores no ha concretizado nada de lo exigido por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos a Panamá.
Por otro lado, en la misma misiva, se refieren a la construcción de la plaza construida en la antigua casa de Noriega. “Señor Presidente Ricardo Martinelli no estamos de acuerdo porque todos los sitios que tienen que ver con esta funesta época los han ido tumbando y desapareciendo...La casa de Manuel Antonio Noriega no es de grata recordación, un lugar oscuro, lleno de perversos recuerdos de una mente malévola”.

