- Secciones
- Portada
- Locales
- Sociedad
- Judiciales
- Política
- Mundo
- Deportes
- Ellas
- BBC News
- Status K
- Vivir+
- Unidad Investigativa
- Opinión
- Blogs
- Fotografía
- Videos
- Fe de Erratas
- Tecnología
- Historias
Regístrate para recibir los titulares de La Prensa en tu correo
Regístrate para recibir los titulares de La Prensa en tu correo

Tras cinco años liderando la coalición en el gobierno, el primer ministro David Cameron buscará este jueves una victoria en unas reñidas elecciones legislativas para poder seguir en el cargo.


LONDRE, Reino Unido (EFE).- El primer ministro del Reino Unido, David Cameron, se mostró hoy "horrorizado" por "el asesinato a sangre fría" por parte del Estado Islámico en Siria del rehén estadounidense Abdul-Rahman Kassig.
En un mensaje en su cuenta de Twitter, Cameron, que asiste en Australia a la cumbre del G20, condenó el ataque sin paliativos.
"Estoy horrorizado por el asesinato a sangre fría de Abdul-Rahman Kassig", dijo el jefe del Gobierno británico. El rehén, anteriormente llamado Peter, se cambió el nombre en cautividad al convertirse al islam.
El "ISIL (Estado Islámico de Irak y Levante, como Londres alude al Estado Islámico) ha mostrado una vez más su depravación", añadió el primer ministro, que expresó sus condolencias a la familia.
El Estado Islámico (EI) asegura haber ejecutado a Kassig, secuestrado en Siria por ese grupo yihadista, en un vídeo difundido hoy en internet en el que también se muestra la decapitación de una veintena de soldados sirios.
Al final de una grabación de unos 15 minutos, un extremista del EI, que según los medios británicos tiene acento de Londres, señala una cabeza ensangrentada colocada a sus pies y declara que corresponde a Kassig.
Además, en otro momento de la cinta, cuya autenticidad aún no se ha verificado, se observa cómo un grupo de yihadistas deg ella a una veintena de soldados aparentemente pertenecientes al régimen sirio.
Kassig, de 26 años, fundó una organización humanitaria, Special Emergency Response and Assistance (Sera), después de combatir en las filas del Ejército estadounidense en Irak. Recientemente sus padres y un grupo de amigos radicados en el Líbano pidieron la liberación del joven, que fue secuestrado en 2013 en la provincia oriental siria de Deir al Zur cuando participaba en una labor humanitaria.
El 3 de octubre, el EI ya difundió un vídeo en el que mostraba la decapitación del ciudadano británico Alan Henning y amenazaba con la de Kassig si no cesaban los bombardeos de la coalición internacional liderada por EU contra sus posiciones.
Los yihadistas del EI, que controlan partes de Siria e Irak, han asesinado de forma similar a los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff y a los cooperantes británicos David Haines y Alan Henning, mientras que mantienen en cautividad al periodista británico John Cantlie.
El miliciano que aparece en el último vídeo difundido tiene, según los medios británicos, acento de Londres y podría tratarse del mismo individuo que anteriormente apareció en otros vídeos, conocido en el Reino Unido como Yihadi John. Un portavoz del Ministerio británico de Exteriores dijo hoy que han recibido el vÍdeo y "analizan su contenido".




REDACCIÓN INTERNACIONAL, (AFP). -El primer ministro británico, David Cameron, acudió este viernes al Parlamento en busca de permiso para bombardear al Estado Islámico en Irak y dejó claro que la campaña contra la organización islamista podría durar años.
"Se trata de una misión que va durar no solo meses sino años, pero creo que tenemos que estar preparados para ese compromiso", dijo Cameron en el Parlamento, al que acudió para pedir permiso para sumarse a los bombardeos estadounidenses contra el Estado Islámico, sólo en Irak, de momento.
La votación del Parlamento tendrá lugar esta misma tarde. "El tema que se debate en la Cámara de los Comunes hoy es cómo mantener a los británicos a salvo de la amenaza que supone el Estado Islámico y, en particular, qué papel deberían jugar nuestras fuerzas armadas en la coalición internacional para desmantelar y destruir lo que el presidente estadounidense Barack Obama llamó correctamente 'la red de la muerte'".
Desde que en 2003 el parlamento británico aprobó la invasión de Irak para derrocar al régimen de Sadam Husein sobre la premisa falsa de que tenía armas de destrucción masiva, la desconfianza de los diputados a las aventuras bélicas en tierras lejanas ha crecido.
"Es inevitable que la sombra de la última implicación militar británica en Irak se cierna sobre esta cámara", admitió el primer ministro."Esto no es 2003, no podemos usar errores pasados como excusa para la indiferencia", estimó, antes de insistir en que el problema está a las puertas de casa.
"Ésta no es una amenaza en el otro extremo del mundo", dijo."Si no se le hace frente, acabaremos enfrentándonos a un califato en la ribera del Mediterráneo, en la frontera con un miembro de la OTAN", Turquía, "y con una determinación declarada y probada de atacar a nuestro país y nuestra gente".
"Esto no es ninguna fantasía, está ocurriendo frente a nosotros y tenemos que hacerle frente"."Si permitimos al Estado Islámico crecer y propagarse, la amenaza será mayor".
"El Estado Islámico tiene que ser destruido", sentenció Cameron, que dijo que de momento busca sólo permiso para bombardear en Irak y sin desplegar a tropas de combate terrestres, una formulación que sí le permitiría enviar asesores o fuerzas especiales puntualmente.
"No quería traer al Parlamento una moción que no tuviera consenso", se justificó.Se espera que el gobierno logre la autorización del Parlamento, al contrario que hace un año, cuando buscaba castigar al régimen sirio de Bashar Al Asad por usar armas químicas contra la población civil y los diputados se la negaron.