La Antigua Real Aduana de Portobelo, en la provincia de Colón, alberga la exposición “Caribe, Mar y Legado: Patrimonio Cultural Subacuático”, una muestra que busca acercar al público a la riqueza histórica que permanece bajo las aguas del Caribe panameño y crear conciencia sobre la necesidad de protegerla.
La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Cultura, la Embajada de España en Panamá, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), como parte de los esfuerzos para fortalecer la investigación, educación y conservación del patrimonio cultural subacuático.

Durante la inauguración, el embajador de España en Panamá, Guzmán Palacios Fernández, destacó la cooperación entre España, Panamá y la Unesco para avanzar en el cumplimiento de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático de 2001.

El diplomático sostuvo que este patrimonio representa no solo un testimonio del pasado, sino también un recurso que puede contribuir al desarrollo sostenible y al fortalecimiento de las comunidades.

Por su parte, Manuel Trute, director nacional de Patrimonio Cultural, señaló que la exposición permite conocer una parte de la historia panameña que permanece fuera de la vista de la mayoría de la población.
“Esta exposición nos invita a mirar el patrimonio desde otra profundidad y nos recuerda que proteger nuestra historia no significa solamente conservar lo que está a simple vista”, afirmó.

Enrique López-Hurtado, especialista en Cultura de la Unesco, explicó que el proyecto también se desarrolla en República Dominicana, México y Jamaica, mediante programas de capacitación, fortalecimiento institucional y actividades de sensibilización, especialmente dirigidas a las nuevas generaciones.
En Panamá, una de las acciones desarrolladas ha sido la capacitación de jóvenes de la provincia de Colón en materia de patrimonio cultural subacuático, con el objetivo de involucrar a las comunidades en la protección y divulgación de su legado histórico. Los participantes fueron reconocidos durante la ceremonia inaugural como parte del relevo generacional necesario para conservar estos bienes culturales.
La exposición permanecerá abierta al público en la Real Aduana de Portobelo y está dirigida a estudiantes, investigadores, residentes y visitantes interesados en conocer el patrimonio histórico que descansa bajo las aguas del Caribe panameño.
La muestra forma parte de la implementación de la Convención de la Unesco de 2001, ratificada por Panamá, y cuenta con el respaldo del Fondo Fiduciario España-Unesco.
