Poco antes de las 6:00 de la mañana del pasado sábado 12 de septiembre, todo estaba preparado en los viveros ubicados en la playa de Punta Chame. El amanecer apenas comenzaba a iluminar la costa y, entre la expectativa de periodistas y voluntarios, unas pequeñas protagonistas esperaban el momento de iniciar uno de los viajes más importantes de sus vidas.

En las manos del personal de la Fundación Tortuguías estaban las bandejas con neonatos de tortuga lora. Apenas eran pequeñas criaturas de unos cuantos centímetros, pero tenían por delante una travesía enorme: alcanzar el océano y sobrevivir a los peligros que encontrarán durante su ciclo de vida.

Las tortugas fueron colocadas sobre la arena. Por unos instantes permanecieron inmóviles. Después comenzaron a avanzar de forma lenta hacia el mar.

El camino de las tortugas: de los viveros de Punta Chame al océano
Tortugas lora emprenden su camino al océano en el sector de Punta Chame. LP Getzalette Reyes

El momento tiene algo de espectáculo natural. La luz del amanecer acompaña el recorrido y el sonido de las olas marca el destino de las crías. Pero detrás de esos pocos metros existe un largo trabajo de protección que comenzó mucho antes de su nacimiento.

Una especie que necesita protección

Las tortugas llegan a las playas para depositar sus huevos y excavan nidos que pueden alcanzar unos 45 centímetros de profundidad, explica Jeanellys Moreno, guía de la Fundación Tortuguías. En ese espacio, las condiciones ambientales son determinantes para su desarrollo.

La temperatura de los nidos es uno de los factores que preocupa a los conservacionistas. Moreno advirtió que fenómenos como El Niño pueden alterar las condiciones de incubación y afectar a esta especie.

El cambio climático y las variaciones de temperatura representan un desafío adicional para las tortugas marinas, cuya supervivencia depende de ecosistemas costeros cada vez más expuestos a distintas presiones.

Y llegar al mar es apenas el comienzo.

Moreno explicó que solo una de cada mil crías logra alcanzar la edad adulta, que puede rondar los 15 años. En ese camino enfrentan depredadores, contaminación, captura incidental, pérdida de hábitat y otros riesgos.

El camino de las tortugas: de los viveros de Punta Chame al océano
La población de la tortuga lora está clasificada como vulnerable. LP Getzalette Reyes

Las tortugas marinas cumplen además una función importante dentro de los ecosistemas. De acuerdo con Moreno, contribuyen al transporte de nutrientes desde el mar hacia las playas, enriquecen los suelos costeros y participan en el equilibrio de los arrecifes y de las poblaciones de medusas.

Por eso, proteger una tortuga no significa solamente evitar que desaparezca una especie. También implica conservar parte de la dinámica de los ecosistemas marinos y costeros.

En Punta Chame, la jornada de liberación estuvo acompañada por una limpieza de playa y la exhumación de nidos. Esta última actividad permite revisar los restos de los huevos que no lograron eclosionar.

Un plan nacional para su conservación

El Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) presentó, en abril pasado, el Plan de Trabajo para la Conservación de las Tortugas Marinas de Panamá 2026, una iniciativa que busca coordinar acciones científicas, comunitarias e institucionales para proteger a estas especies migratorias tanto en el Pacífico como en el Caribe panameño.

El camino de las tortugas: de los viveros de Punta Chame al océano
Aunque es una de las tortugas marinas más abundantes, sus poblaciones están clasificadas como vulnerables debido a la pesca incidental y el saqueo de nidos. Foto/MiAmbiente

El plan contempla acciones en las principales playas de anidación del país, entre ellas monitoreos nocturnos, control y vigilancia, limpieza de playas, educación ambiental, fortalecimiento de capacidades técnicas, rehabilitación de viveros y monitoreo térmico de los nidos.

La estrategia está organizada en seis ejes que abarcan diferentes etapas de la conservación, desde la generación de información científica y el seguimiento de los nidos hasta la intervención directa y el trabajo con las comunidades costeras.

El plan incluye jornadas de limpieza, capacitaciones, ferias ambientales y programas de acción local, con el objetivo de involucrar a organizaciones comunitarias, oenegés, científicos, estudiantes, ambientalistas, empresas y autoridades locales, destacó la entidad.

El viaje apenas comienza

De vuelta en Punta Chame, la escena se reduce a algo sencillo: pequeñas tortugas avanzando hacia el agua.

El camino de las tortugas: de los viveros de Punta Chame al océano
Punta Chame se encuentra dentro del distrito de Chame, en la provincia de Panamá Oeste. LP Getzalette Reyes

Cada una desaparece entre las primeras olas sin que sea posible saber cuál logrará regresar años después a una playa para anidar. La estadística es dura: solo una fracción mínima llegará a la adultez.

Por eso, esos primeros metros importan.