No tener síntomas no significa estar libre de una infección. Así lo reveló un estudio realizado en Panamá y presentado ayer, en el marco del Día Mundial de la Salud Sexual: de los 308 participantes evaluados, 173 no presentaban ningún malestar al momento de la prueba.
Aunque no presentaban síntomas, uno de cada cuatro participantes asintomáticos (24.9%) resultó positivo para VIH o alguna infección de transmisión sexual (ITS).
La investigación, desarrollada por el Departamento de Microbiología Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá y Aids Healthcare Foundation (AHF), analizó a 308 personas captadas entre 2025 y 2026 en servicios comunitarios de tamizaje. Se identificaron 36 casos de clamidia (11.7%), 26 de gonorrea (8.4%), 26 de VIH (8.4%) y 18 de sífilis activa (5.8%).
Para Natasha Dormoi, coordinadora de AHF Panamá, una de las preguntas que motivó la investigación fue cuánto puede dejar de detectarse cuando se espera a que una ITS se manifieste clínicamente.
Gilberto Eskildsen, catedrático de la Facultad de Medicina e investigador principal, explicó que en Panamá el manejo de las ITS suele hacerse de manera sindrómica, a partir de los signos y síntomas del paciente. Sin embargo, algunas infecciones pueden no producir manifestaciones visibles.
La clamidia fue la más frecuente
Entre las infecciones identificadas mediante el panel molecular, la clamidia, causada por Chlamydia trachomatis, fue la más frecuente: 36 de los 308 participantes dieron positivo (11.7%). Le siguió la gonorrea, causada por Neisseria gonorrhoeae, con 26 casos (8.4%).
También se detectaron nueve casos de herpes simple tipo 2 (2.9%), siete de Mycoplasma genitalium (2.3%) y cinco de Trichomonas vaginalis (1.6%). No se detectó herpes simple tipo 1.
El VIH y la sífilis fueron evaluados mediante métodos distintos al panel molecular. Mycoplasma hominis y Ureaplasma urealyticum fueron excluidos del análisis principal porque pueden formar parte de la microbiota genital y su detección, por sí sola, no demuestra necesariamente una ITS.
Al integrar los resultados considerados clínicamente relevantes, 100 de los 308 participantes (32.5%) presentaron al menos una de las infecciones.
La cifra incluye a quienes tenían VIH, sífilis activa o al menos una de las seis infecciones analizadas mediante pruebas moleculares. Los porcentajes individuales no pueden sumarse porque un participante podía presentar más de una infección.
Eskildsen señaló que uno de los aportes de la investigación es ampliar la información disponible más allá del VIH y la sífilis, debido a que todavía existe menos información sobre otras ITS que circulan en Panamá.

Las cifras varían según el grupo
De las 120 personas que se identificaron como heterosexuales, el 28.3% presentó alguno de los resultados incluidos en la definición global. La proporción fue de 32.9% en los 85 participantes homosexuales y de 31.5% en los 73 bisexuales.
En las 12 personas que reportaron trabajo sexual, la proporción llegó al 41.7%. La cifra más alta se registró en las 18 mujeres trans participantes, con 55.6%. En este grupo, el VIH alcanzó el 55.6% y la sífilis activa, el 22.2%.
Los investigadores advierten que estas cifras deben interpretarse con cautela debido al pequeño número de participantes en algunos grupos. Además, la diferencia general entre los cinco grupos no alcanzó significación estadística.
El estudio también examinó factores asociados con el diagnóstico de VIH. Entre ellos estuvieron identificarse como mujer trans o reportar trabajo sexual; tener una pareja con VIH conocido o sospechado; haber tenido previamente una ITS, e intercambiar sexo por dinero, bienes o servicios.
También se encontró una asociación entre haber experimentado discriminación durante la atención sanitaria y el diagnóstico de VIH. Por el diseño transversal de la investigación, estos factores no pueden considerarse causas del diagnóstico.

Detectar es apenas el primer paso
Desde marzo de 2025 hasta agosto de 2026, el Espacio Integral de Salud Sexual de AHF atendió a más de 11,000 usuarios. Siete de cada 10 eran nuevos y casi el 80% tenía entre 20 y 39 años.
En ese periodo se realizaron casi 9,000 pruebas de VIH, con una positividad de 2.9%, y una cantidad similar de pruebas de sífilis, con una reactividad de 10.8%. Además, AHF atendió a más de 1,000 personas por otras ITS.
Los 261 usuarios diagnosticados con VIH fueron vinculados a clínicas de tratamiento antirretroviral del Ministerio de Salud o de la Caja de Seguro Social.
Durante la presentación del estudio, la directora nacional de Salud del Ministerio de Salud, Yelkis Gill, destacó la importancia del diagnóstico oportuno, el seguimiento y la prevención, aunque reconoció las limitaciones presupuestarias del sistema de salud.
Orlando Quintero, de la Fundación Pro Bienestar y Dignidad de las Personas Afectadas por el VIH/sida (Probidsida), añadió que el primer paso es que las personas acudan a hacerse la prueba. Sin ese contacto con los servicios de salud, resulta más difícil detectar las infecciones y brindar atención oportuna.
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Adjuntos
INFORME TÉCNICO AHF PANAMÁ.pdfUna fotografía, no una cifra nacional
El estudio no es una encuesta nacional. Los participantes fueron captados en servicios comunitarios de AHF Panamá, por lo que los resultados describen esta cohorte.
Además, se trata de una investigación observacional y transversal, por lo que permite identificar la frecuencia de las infecciones y explorar asociaciones, pero no establecer relaciones de causa y efecto.
Los investigadores plantean realizar estudios con muestras probabilísticas y en otras regiones para obtener una imagen representativa de las ITS en Panamá.
El hallazgo central queda en una idea sencilla: una infección puede estar presente incluso cuando la persona no siente nada. La carga de las ITS también está en esos casos que permanecen ocultos mientras no se buscan.


