La euforia por el pase de la selección de fútbol de Panamá al Mundial 2026 invadió las calles de la ciudad, generando una gran concentración de panameños en importantes arterias viales como la Calle 50, la avenida Balboa y la cinta costera. Sin embargo, la emoción de la histórica celebración dejó atrás una imagen menos festiva: las principales vías de la capital quedaron cubiertas de basura.

La magnitud del festejo provocó que miles de personas, al celebrar este logro histórico, abandonaran botellas, latas, plásticos y papeles en el suelo.

La escena de calles atiborradas de desechos representó un desafío para las autoridades de aseo, que de inmediato movilizaron a un equipo de limpieza para restaurar el orden en estas zonas clave de la ciudad.

La Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) fue la encargada de llevar a cabo la limpieza, desplegando un total de 100 recolectores. Acompañados por carros compactadores, cuatro rejillas y dos barredoras mecánicas, el equipo de trabajo inició la tarea desde la mañana de este miércoles, con el objetivo de devolver lo más rápido posible la normalidad y la limpieza a las vías más transitadas de la ciudad.

La fiesta por el pase al Mundial dejó un reto: recoger toneladas de desechos
Personal de la AAUD realizando jornadas de limpieza desde tempranas horas en varios puntos del país, luego de la celebración por la clasificación al Mundial 2026. Cortesía

En total, se recolectaron aproximadamente 12 toneladas de desechos, una cifra que refleja la magnitud de la celebración y la irresponsabilidad de algunos participantes al no disponer adecuadamente de sus residuos.

Entre los desechos más comunes encontrados en las calles se hallaban botellas de vidrio, latas, plásticos y papeles.

La fiesta por el pase al Mundial dejó un reto: recoger toneladas de desechos
Jornada de limpieza en la cinta costera. Cortesía

Así, mientras la ciudad recuperaba poco a poco su ritmo habitual, las huellas del festejo recordaban que la alegría colectiva también deja tareas pendientes. Entre el orgullo por el logro deportivo y el desorden que quedó tras la celebración, la capital amaneció con una mezcla de entusiasmo y reflexión: la fiesta fue grande, pero el rastro que dejó también lo fue.

La fiesta por el pase al Mundial dejó un reto: recoger toneladas de desechos
Calle 50 luego de la limpieza realizada por personal de la AAUD. Cortesía