Un negocio de tratamientos con células madre, con precios que alcanzan los $50,000, crece en Panamá mientras científicos advierten sobre la oferta de terapias experimentales sin respaldo clínico comprobado. Un artículo publicado este 23 de julio en la revista científica internacional Stem Cell Reports identificó la expansión de establecimientos privados que promocionan estas intervenciones y señaló la ausencia de sanciones efectivas aplicadas a estos negocios.
El análisis fue elaborado por científicas del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud, Comité Nacional de Bioética de la Investigación (CNBI) –adscrito al despacho superior del Ministerio de Salud (Minsa)-, con apoyo de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Caja de Seguro Social.
Entre las autoras figuran Mairim A. Solís, Magalys Quintana, Jesica Candanedo, Rita Trujillo-Sagel, Lynn Chambonnet y Sulgeis Lasso, quienes advierten que Panamá enfrenta un desafío de salud pública debido al crecimiento de una industria que comercializa intervenciones sin suficiente respaldo científico.
El análisis determinó que, para finales de 2025, existían al menos seis empresas operando activamente en Panamá que promocionaban tratamientos con células madre mediante páginas web y plataformas digitales.
Las investigadoras señalan que estos negocios han encontrado en el concepto de “turismo médico” una estrategia para atraer pacientes nacionales y extranjeros.
El 100% de las empresas analizadas ofrecía paquetes que incluían procedimientos médicos o estéticos, alojamiento en hoteles, transporte y actividades turísticas.
Los costos de estas terapias oscilaban entre $5,000 y $50,000.
En sus campañas publicitarias, difundidas principalmente en Instagram, YouTube y Facebook, estas clínicas promocionaban el uso de células madre provenientes de tejido o sangre de cordón umbilical, grasa o médula ósea para tratar una amplia variedad de enfermedades.
Entre las condiciones promocionadas estaban lesiones de médula espinal, enfermedades neurológicas, esclerosis múltiple, enfermedades autoinmunes, trastorno del espectro autista, parálisis cerebral, enfermedades cardiovasculares y pulmonares, dolor crónico, problemas de fertilidad y tratamientos antiedad.
Sin embargo, las especialistas advierten que los testimonios de pacientes publicados en redes sociales o páginas comerciales no sustituyen los resultados obtenidos mediante ensayos clínicos controlados que demuestren la seguridad y eficacia de estos tratamientos.

Regulación panameña limita su uso clínico
El marco regulatorio panameño establece límites claros para el uso de células madre en el país.
Según el Decreto Ejecutivo No. 179 del 8 de junio de 2018, emitido por el Minsa, y las recomendaciones internacionales de la Sociedad Internacional para la Investigación en Células Madre, la única aplicación clínica con evidencia comprobada en el país es el trasplante hematopoyético, utilizado para tratar enfermedades de la sangre mediante células provenientes de médula ósea o sangre de cordón umbilical.
Cualquier otro uso debe considerarse experimental y únicamente puede realizarse dentro de protocolos de investigación aprobados por el CNBI y la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas del Minsa.
La diferencia entre una terapia aprobada y una experimental está en la evidencia científica y en la evaluación de riesgos antes de llegar a los pacientes. Mientras los tratamientos autorizados han pasado por procesos de investigación y revisión, las intervenciones experimentales requieren demostrar su seguridad y eficacia antes de incorporarse a la práctica clínica.
Actualmente, en Panamá solo cuatro instituciones cuentan con autorización para realizar la extracción, almacenamiento y trasplante de células madre hematopoyéticas: el Instituto Oncológico Nacional, el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid de la CSS, el Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel y The Panama Clinic.
El estudio revela que, desde 2018, ninguna de las clínicas comerciales identificadas ha presentado solicitudes de ensayos clínicos ni protocolos de investigación ante el comité de bioética para demostrar la efectividad de sus tratamientos.

Falta de sanciones permite expansión del negocio
Las investigadoras identifican como uno de los principales problemas la falta de acciones sancionatorias por parte de las autoridades.
Entre 2015 y 2025, el CNBI remitió al Minsa al menos seis notificaciones relacionadas con posibles incumplimientos de normas sanitarias y publicidad engañosa difundida en medios de comunicación, revistas de turismo y plataformas digitales.
No obstante, según el análisis, la ausencia de advertencias formales o sanciones administrativas permitió que nuevos establecimientos continuaran ofreciendo estos procedimientos.
“La falta de aplicación de normas por parte de los organismos reguladores probablemente ha facilitado el crecimiento de esta industria no probada en Panamá”, concluyeron las autoras.
El documento también señala que, en años anteriores, hubo intentos de impulsar iniciativas legales para flexibilizar la regulación y permitir la comercialización de estas terapias; sin embargo, fueron rechazados tras los criterios técnicos emitidos por el CNBI y el respaldo del Minsa.
Expertas alertan sobre riesgos para pacientes
Las especialistas advierten que someterse a tratamientos con células madre sin controles científicos puede generar consecuencias graves.
Entre los riesgos descritos en la literatura médica internacional se encuentran complicaciones inmunológicas, infecciones, formación de masas celulares anormales, coágulos sanguíneos, pérdida de visión, problemas neurológicos e incluso eventos fatales.
Ante este escenario, las investigadoras solicitaron al Gobierno Nacional y al Ministerio de Salud reforzar la vigilancia, aplicar las sanciones establecidas en la normativa vigente, supervisar la publicidad en medios digitales y desarrollar campañas educativas dirigidas a la población.
El llamado central del informe es que los pacientes no confundan una oferta comercial con una terapia médica comprobada: en medicina regenerativa, una promesa de cura rápida no siempre está acompañada de evidencia científica.
Las investigadoras aclaran que el potencial de las células madre como herramienta médica continúa siendo objeto de estudio, pero advierten que convertir expectativas en tratamientos comerciales sin evidencia suficiente puede poner en riesgo a pacientes que buscan una alternativa frente a enfermedades complejas.


