El agua del río La Villa, en la región de Azuero, cumple actualmente con los parámetros de calidad establecidos para que pueda ser potabilizada, informó el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro.

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Contaminación y débil fiscalización marcaron la crisis del agua en Azuero Consumo de agua en Azuero seguirá prohibido de forma indefinidaUn año después, la región de Azuero sigue atrapada en la crisis del agua

Han pasado casi 15 meses desde el 27 de mayo de 2025, cuando la contaminación del río La Villa puso en alerta a las autoridades y a la población de Azuero. Sin embargo, el agua que llega a los hogares todavía no es apta para el consumo humano, según informó el Ministerio de Salud (Minsa) a La Prensa.

La diferencia es clave: que el agua del río cumpla con los parámetros para ingresar al proceso de potabilización no significa que el agua que sale de los grifos ya sea segura para beber.

Navarro dio a conocer la recuperación de la calidad del río durante su intervención ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, donde acudió a sustentar el presupuesto del Ministerio de Ambiente (Miambiente) para 2027. “La cuenca del río La Villa se logró estabilizar”, sostuvo.

“La conclusión del proceso es que el agua hoy se puede potabilizar y llega con calidad a las dos potabilizadoras Roberto Reina (Herrera) y Rufina Alfaro (Los Santos)”, afirmó.

Atribuyó la mejoría a las medidas adoptadas durante la crisis ambiental, con participación de las autoridades, las comunidades y los productores de la zona.

Azuero como ‘espejo’ para Panamá

Aunque destacó la recuperación del río, Navarro advirtió que lo ocurrido en Azuero debe servir como una señal para el resto del país.

Calificó la contaminación del río La Villa como un “espejo en el que nos tenemos que mirar todos los panameños”, al considerar que lo ocurrido en esta región puede repetirse en otros puntos del país si no se actúa a tiempo.

“Lo que ocurrió en Azuero es el extremo de lo que vamos a vivir todos si no tomamos acción rápida”, advirtió.

Entre las amenazas mencionó la contaminación por aguas residuales, los agroquímicos, la deforestación y la sedimentación.

Agua del río La Villa cumple parámetros para potabilización, pero el agua de los grifos aún no es apta para beber
Contaminación del río La Villa, provincia de Los Santos. Foto/Alexander Arosemena

$5.9 millones para atender la crisis

Para atender la emergencia ambiental en Azuero, el Estado destinó una partida extraordinaria de $5.9 millones.

Según Navarro, cerca de $2 millones de estos recursos corresponden a programas de reforestación. También se utilizaron fondos para reforzar el monitoreo de la calidad del agua y la capacidad de Miambiente para detectar contaminación.

Los recursos permitieron, además, fortalecer los equipos y la infraestructura de la institución.

Entre las instalaciones intervenidas está el laboratorio Los Canelos, en Santa María, Divisa, que Navarro calificó como un laboratorio de categoría mundial.

El ministro explicó que la instalación está siendo reforzada para convertirse en un centro de operaciones de emergencia de MiAmbiente para el centro del país.

Productores adoptaron medidas

Navarro también destacó la participación de los productores porcinos en las acciones implementadas durante la crisis.

Según explicó, los porcinocultores adoptaron las medidas exigidas por las autoridades y pagaron las multas impuestas durante el proceso.

El ministro atribuyó a este trabajo conjunto, entre otros factores, la recuperación de las condiciones del río hasta alcanzar los parámetros requeridos para que el agua pueda ser sometida al proceso de potabilización.

Agua del río La Villa cumple parámetros para potabilización, pero el agua de los grifos aún no es apta para beber
Mapa con la ubicación el río La Villa y el río Estibaná. Illustración: Alexander Arosemena

No obstante, la recuperación de la fuente de agua no significa que la población pueda beber directamente el agua que sale de sus grifos.

La situación del agua que recibe la población sigue bajo atención de las autoridades, mientras el Idaan realiza trabajos de desinfección de las tuberías.

Para Navarro, la experiencia de Azuero demuestra, además, el costo que puede tener para el país permitir que avance la contaminación de las fuentes de agua.

“Las consecuencias van a ser devastadoras y no solamente en materia ambiental, sino en materia económica”, señaló.