Panamá propuso este sábado 15 de agosto una mesa de diálogo “franco” con los Estados miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) para reformar ese organismo regional, que opera desde hace 33 años y que actualmente atraviesa una de sus peores crisis.
A través de un comunicado, la Cancillería aseguró que “ha llegado el momento de abrir un proceso político e institucional de revisión profunda del SICA”, mediante un debate respetuoso y constructivo con los países que lo conforman y la Secretaría General.
“Nuestro propósito no es debilitar la integración centroamericana, sino hacerla más fuerte, más equilibrada, más eficiente y más representativa”, indicó.
Panamá, añadió la Cancillería, está dispuesto a contribuir activamente a esa conversación, con “una visión constructiva y de futuro”.
“Los datos disponibles evidencian la necesidad de avanzar hacia un sistema que garantice una representatividad más equilibrada entre los Estados miembros, una administración financiera sostenible y una distribución de los recursos humanos acorde con las responsabilidades y prioridades de la organización”, señaló.

Por ello, la Cancillería considera necesario revisar los criterios actuales de representación, participación y distribución del personal dentro de la institucionalidad del SICA.
“De igual manera, la situación financiera del Sistema merece una atención especial. La sostenibilidad del SICA requiere mecanismos que aseguren el cumplimiento oportuno de las obligaciones financieras de sus miembros y permitan contar con los recursos necesarios para cumplir adecuadamente sus objetivos institucionales”, sostuvo.
El SICA está conformado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. Cada Estado miembro aporta $1.6 millones anuales.
Nicaragua, bajo el régimen de Daniel Ortega, se ha distanciado del organismo regional. El pasado 11 de agosto, cuando la nueva secretaria general del SICA, Lina Ajoy Rojas, asumió el cargo para un periodo de un año, Nicaragua no envió ningún representante, lo que fue calificado como un “agravio diplomático”.

A esto se suma el anuncio que hizo Ortega durante el acto por el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, celebrado el pasado domingo en Managua, cuando afirmó: “Aquí no volverá a haber elecciones”.
El SICA fue creado en 1993 con el propósito de promover la integración regional y fortalecer la democracia.
También se suma el retiro de Honduras del Tratado de la Corte Centroamericana de Justicia.
La Cancillería panameña indicó que su posición y propuesta “no debe interpretarse como una crítica a ningún Estado miembro” ni a la labor de los funcionarios del Sistema. Por el contrario, sostuvo que constituye una apuesta de Panamá por fortalecer el SICA y preservar su relevancia como instrumento de integración regional


