Panamá mantiene bajo resguardo las actas de las elecciones presidenciales celebradas el 28 de julio de 2024 en Venezuela, un hecho que cobra relevancia tras los acontecimientos ocurridos en Caracas y el anuncio de Estados Unidos sobre la captura de Nicolás Maduro.
Las actas, que la oposición venezolana asegura prueban el triunfo de Edmundo González Urrutia, permanecen custodiadas en una bóveda del Banco Nacional de Panamá.

La Cancillería panameña anunció el resguardo de los documentos el 8 de enero de 2025, durante un acto oficial celebrado en el Centro de Convenciones Atlapa, denominado Acto de Reivindicación de la Democracia en Venezuela y América. En ese evento, autoridades panameñas y representantes diplomáticos hablaron sobre el papel de Panamá como custodio temporal de las actas, hasta que, según expresó la oposición, puedan regresar a territorio venezolano.
Las actas corresponden a copias recolectadas por la coalición política que respaldó la candidatura de González Urrutia. De acuerdo con esa documentación, publicada en un portal digital por la oposición, el 85% de las actas escrutadas otorgan a González Urrutia cerca del 65% de los votos, frente a un 30% atribuido a Maduro.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, controlado por el oficialismo, proclamó resultados distintos: 51% para Maduro y 43% para González. Hasta la fecha, el CNE no ha divulgado las actas que sustenten esas cifras, por lo que el proceso fue calificado como fraudulento.
La caída de Maduro
La custodia de las actas cobra un nuevo significado tras los hechos de este 3 de enero de 2026, cuando Estados Unidos aseguró haber ejecutado una operación en Caracas y anunció la captura de Maduro.
En una conferencia de prensa transmitida en directo por las redes sociales de la Casa Blanca, el presidente de ese país, Donald Trump, anunció que administrarán Venezuela hasta que se concrete una transición.

Indicó que dicha transición debe ser “segura, adecuada y cuidadosa”.
Agregó que un “grupo” se encargará de manejar el país hasta que sea “reconstruido”. Adelantó además que Delcy Rodríguez, miembro de la cúpula chavista y designada por el régimen como vicepresidenta, se puso a disposición de Estados Unidos y ya sostuvo conversaciones con el secretario de Estado, Marco Rubio.
La operación para la captura de Maduro fue denominada Operation Absolute Resolve, (Operación Resolución Absoluta).
La gira de González Urrutia en 2025
Aquel día de enero, en que Panamá anunció que custodiaba las actas que le dieron el triunfo a González Urrutia, el político venezolano visitó Panamá como parte de una gira regional previa al 10 de enero de 2025, cuando Maduro asumiría el poder por otro periodo. Durante su paso por el país, participó en el acto organizado por la Cancillería, al que asistieron miembros del gabinete del presidente José Raúl Mulino, diputados, líderes de partidos políticos, representantes del cuerpo diplomático y miembros de la comunidad venezolana residente en Panamá.
En ese evento, el canciller Javier Martínez-Acha pronunció uno de los discursos más duros del Gobierno panameño contra el régimen venezolano. “Mandamos un mensaje alto y claro al dictador Nicolás Maduro: no nos vas a arrebatar el derecho a la libertad y a la democracia”, afirmó, ante aplausos del público. Desde el auditorio se escucharon consignas como “Venezuela libre”.
Martínez-Acha sostuvo que el resultado electoral del 28 de julio de 2024 “es conocido por los hombres y mujeres de buena fe” y calificó de “grandísimo fraude” la actuación del régimen. “Presentaron las actas y el régimen dictatorial ni siquiera se tomó la molestia de hacerlo. Para ese momento ya no existía pudor alguno”, dijo. También señaló que, detrás de quienes “usurpan el poder en Caracas”, solo quedan “barbarie, robo, pillaje, corrupción y persecución a los disidentes”.
El canciller dedicó palabras de respaldo a María Corina Machado, a quien identificó como una figura central del movimiento opositor, y trazó paralelos históricos entre el respaldo internacional a la democracia panameña y el actual acompañamiento a la causa venezolana.
Panamá y Venezuela rompieron relaciones diplomáticas en julio de 2024 luego de que el país decidiera desconocer los resultados del Consejo Nacional Electoral que le dieron el triunfo a Maduro.
Sin embargo, ambos países mantienen abiertos los vínculos consulares.


