Desde tempranas horas del miércoles, la diputada Shirley Castañedas sabía que, en pocas horas, subiría a la silla presidencial del Palacio Justo Arosemena.
Sabía que, a diferencia del año pasado, cuando la presidencia de la Asamblea Nacional se le escapó por tres votos frente al panameñista Jorge Herrera, este 1 de julio sí contaba con el respaldo suficiente para alcanzar el cargo. Por eso, cuando llegó al acto de izada de la bandera, a las 8:23 a.m., abrazó y repartió besos entre sus colegas. Se le veía sonriente.
Los diputados de su bancada, Realizando Metas (RM), conformada por 15 miembros, la saludaron con entusiasmo. Los invitados al acto de instalación del nuevo período legislativo y de elección de la junta directiva interpretaron el ambiente como la antesala del triunfo de la candidata oficialista.
En redes sociales, los comentarios apuntaban en esa dirección. “Claro, la candidata del Gobierno ya tiene los votos”, escribió la abogada y dirigente de la sociedad civil Magaly Castillo.
A esa hora, Castañedas ya tenía de su lado a los 12 diputados del Partido Revolucionario Democrático (PRD), que a las 8:00 p.m. del día anterior habían redactado y aprobado el denominado “Acuerdo Político” entre RM y el PRD. Un documento de 13 puntos en el que comprometen aprobar, entre temas, el reglamento interno, una regulación bancaria y servicios públicos.
También contaba con los ocho diputados de Cambio Democrático (CD), que en la víspera de la elección se habían reunido en el Palacio de Las Garzas con el presidente José Raúl Mulino. Tras ese encuentro, Manuel Cohen anunció en redes sociales que aceptaba ser candidato a la primera vicepresidencia junto a Castañedas. La alianza quedaba sellada.
La bancada mixta, integrada por cinco diputados, también negoció su respaldo a cambio de la segunda vicepresidencia para Manuel Cheng, exintegrante de la coalición independiente Vamos.
Los operadores y la abstención panameñista
Concluida la izada de la bandera, los diputados ingresaron al hemiciclo, pero las muestras de afecto hacia Castañedas continuaban. Perredistas y miembros de RM se tomaban fotografías con la diputada. Minutos antes habían ingresado al Salón Chanchoré, ubicado a un costado del pleno, Aníbal Galindo y Jorge Ricardo Fábrega, considerados operadores políticos entre el Ejecutivo y el Legislativo.

Para ese momento ya se conocía que Jorge Herrera había desistido de su proyecto de reelección y que la bancada del Partido Panameñista, integrada por ocho diputados, se abstendría de votar.
José Luis “Popi” Varela justificó la decisión. Dijo que el voto del bloque panameñista no definía quién ganaba ni quién perdía.
“Si los ocho votos del Partido Panameñista pusieran a Grace Hernández a ganar o a Shirley Castañedas a perder, posiblemente la posición del partido sería diferente. Nuestros votos no cuentan”, afirmó.
El diputado José “Popi” Varela explicó que la bancada panameñista decidió abstenerse en la elección de la nueva directiva de la Asamblea Nacional, al considerar que su voto no define el resultado y que buscan contribuir a un balance político y a la estabilidad del órgano… pic.twitter.com/nK7dniFF40
— La Prensa Panamá (@prensacom) July 1, 2026
La bancada opositora Vamos, por su parte, había acordado una alianza con la bancada Seguimos para postular a Grace Hernández. Sin embargo, sabía que apenas reunía 21 votos.
Los votos
Cuando comenzó el pleno, a las 9:00 a.m., el encargado de postular a Castañedas fue su copartidario Luis Eduardo Camacho. La diputada independiente Janine Prado hizo lo propio con su colega Grace Hernández. Uno a uno fueron llamados los diputados para emitir su voto.
Uno de los momentos de mayor tensión ocurrió cuando la diputada independiente Alexandra Brenes fue interrumpida por Herrera, quien presidía su última sesión, para llamarle la atención.
“¡Dejemos el show!”, le dijo en voz alta, antes de pedirle: “Emita su voto, diputada”.
“¡Sumisos!”, respondió Brenes a gritos.
Superado ese episodio, la votación continuó.
El resultado fue el siguiente: 42 votos para Shirley Castañedas y 21 para Grace Hernández.
“Con la elección en la Asamblea el día de hoy queda claro quiénes son oposición y contrapeso a un Gobierno decepcionante como el que tenemos. MOCA y Vamos han demostrado que, cuando se pone al país por delante, los consensos y acuerdos son posibles”, comentó en redes sociales Ricardo Lombana, excandidato presidencial y líder de MOCA.
Los allegados a Martinelli
Castañedas, conocida por haber sido abogada del expresidente Ricardo Martinelli y por haber ejercido la defensa de narcotraficantes de alto perfil e investigados por homicidio, ascendió de la mano de su colega colonense Víctor Castillo hasta la mesa principal. Allí la esperaba Herrera para juramentarla.
Al hemiciclo ingresó su amiga, abogada y funcionaria legislativa Jessica Canto para felicitarla. En las gradas también estaban otras figuras cercanas a Martinelli: Alma Cortés, exministra de Trabajo; Lourdes Castillo, exdirectiva del Canal de Panamá; y los abogados Roniel Ortiz y Alfredo Vallarino.
Ya investida como presidenta, Castañedas procedió con la elección de los vicepresidentes. Manuel Cohen obtuvo 41 votos y se impuso al independiente Lenín Ulate, que consiguió 21. Por su parte, Manuel Cheng logró 43 votos y derrotó a Augusto “Tuto” Palacios, de Vamos, quien obtuvo 20.
Instalada la nueva junta directiva para el período 2026-2027, Herrara dio su discurso de despedida. Dijo que gestión se caracterizó por buscar el diálogo y no la confrontación entre las diferentes bancadas. Una de las leyes que puso como ejemplo de ese diálogo fue la aprobación de forma unánime del proyecto de Sustancia Económica.
Sobre las reformas al Reglamento Interno de la Asamblea, explicó que solo pasó por la Comisión de Gobierno, pero todavía no ha sido discutido en segundo debate.
“Ahí está en el orden del día. Discutámoslo, no tengo ningún temor. No sé en qué esto va a cambiar la historia de Panamá, o eso va a traer más economía al país”, aseguró.
La planilla no figuró
Castañedas pronunció un discurso en el que evitó referirse a cómo enfrentará la abultada planilla legislativa, el presupuesto de ese órgano del Estado y el futuro del Reglamento Interno. En cambio, lanzó algunos dardos contra Vamos y llamó al diálogo en torno a la educación.
“Panamá necesita una Asamblea de soluciones; no necesita gritos para las redes sociales. Necesita argumentos; no necesita shows vacíos. Necesita resultados”, expresó.
A su lado se encontraba el presidente José Raúl Mulino, quien había llegado al Palacio Justo Arosemena acompañado por la comisión de diputados encargada de notificarle la instalación de la Asamblea.
Castañedas también aseguró que la colaboración con el Ejecutivo tendrá límites definidos y prometió una Asamblea “transparente”. “La cooperación no significa subordinación”, aseguró.
Su intervención concluyó con un llamado a sus colegas para sentarse a discutir una posible reforma educativa.
Con la nueva junta directiva instalada, la Asamblea se prepara ahora para la siguiente pulseo político: la conformación de las 15 comisiones permanentes.

