La Cámara de Comercio del Archipiélago de Bocas del Toro solicitó la intervención inmediata del Gobierno Nacional tras calificar de “desproporcionado” el incremento en los precios de los combustibles en Isla Colón y el resto del archipiélago.
En un comunicado, el gremio empresarial advirtió que el alza tendrá un impacto directo en el costo de vida, la actividad turística y la economía de una provincia que depende, en gran medida, del transporte marítimo y de la generación eléctrica con combustibles fósiles.
De acuerdo con la organización, el precio del diésel aumentó aproximadamente 68 centésimos por galón, hasta alcanzar los $5.44, mientras que la gasolina subió alrededor de 45 centésimos, situándose en $5.14 por galón. La Cámara sostuvo que estos incrementos no pueden considerarse un simple ajuste comercial debido a las repercusiones que tienen sobre un territorio insular.

El incremento
El pronunciamiento se produce días después del ajuste quincenal de los combustibles que entró en vigor el 24 de julio. Aunque el incremento aplicado al diésel fue prácticamente el mismo que el registrado a nivel nacional, la diferencia radica en el precio final que pagan los consumidores del archipiélago.
Mientras en las provincias de Panamá y Colón el galón de diésel quedó en $4.81, en Isla Colón alcanzó los $5.44, una diferencia de 63 centésimos. En el caso de la gasolina, el precio llegó a $5.14 por galón, frente a los $4.76 que rigen para la gasolina de 95 octanos en Panamá y Colón.
El gremio recordó que el combustible es un insumo esencial para el funcionamiento del archipiélago, ya que de él dependen el transporte marítimo de pasajeros y mercancías, la distribución de alimentos, la actividad turística, la pesca, la construcción, los servicios de emergencia y el funcionamiento de viviendas y empresas que generan su propia electricidad al no estar conectadas a la red nacional de transmisión.

En ese contexto, la Cámara advirtió que cada centavo adicional en el precio del combustible se traduce en mayores costos para prácticamente todas las actividades económicas del archipiélago. A su juicio, el incremento terminará reflejándose en el precio de los alimentos, el transporte, la electricidad, los servicios turísticos, la construcción y, en consecuencia, en el costo de vida de los residentes.
Las dificultades
El comunicado también sostiene que Bocas del Toro atraviesa un período de dificultades económicas marcado por la disminución del flujo turístico, las pérdidas comerciales, la incertidumbre entre empresarios e inversionistas, así como por las recientes afectaciones ambientales y el aumento de los costos operativos.
Ante esta situación, la Cámara pidió la intervención de la Presidencia de la República, la Secretaría Nacional de Energía, el Ministerio de Comercio e Industrias y la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco).
Además, solicitó una inspección y una auditoría integral en las estaciones de combustible del archipiélago para verificar los precios autorizados, los márgenes de comercialización, los costos de transporte marítimo, almacenamiento y distribución, así como la cantidad y calidad del combustible despachado.

Entre las solicitudes también figura la publicación de un desglose de los componentes que determinan el precio final del combustible en Isla Colón, comparándolos con los valores aplicados en Changuinola y otras regiones del país.
Asimismo, propuso evaluar un mecanismo especial de estabilización para los territorios insulares, así como la instalación de una mesa de trabajo entre el Gobierno, las autoridades reguladoras, los distribuidores de combustible, las autoridades locales y los representantes del sector productivo.


