Un reciente informe de la banca de inversión suiza UBS plantea como paradójico que la demanda interna panameña esté creciendo sin una fuerte expansión del crédito, financiada con ingreso disponible interno e inversión extranjera, destacando la abundante liquidez y la demanda externa por el sistema financiero panameño, pero que los bancos no están canalizando esa liquidez hacia el crédito interno, sino a préstamos y activos financieros en el exterior.

‘Panamá: los buenos tiempos están empezando’

El reporte, fechado el 1 de septiembre de 2026 y que resume bajo el título “Panama: Let the good times roll” (“Panamá: los buenos tiempos están empezando”), plantea un panorama optimista sobre la economía panameña, basándose en la clara mejoría de indicadores clave, como el crecimiento e ingresos del Canal, así como en el hecho de que comienzan a disiparse las preocupaciones de los últimos dos años, incluyendo el ajuste fiscal, la mina de cobre (cuya reapertura ve probable), la presión sobre el grado de inversión y el ruido geopolítico en torno al Canal.

Mucha liquidez en el sistema, pero menos ‘chen chen’ en la calle

Las cifras de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) de julio de 2026 sustentan las afirmaciones de UBS. El 39% de los créditos del sistema bancario nacional ($40,696.19 millones) y el 61% de sus inversiones en valores ($24,399.27 millones) están colocados en el extranjero, totalizando más de $65 mil millones.

En contraste, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), entre 2018 y 2026, el tamaño de la economía se duplicó y se agregaron 466 mil habitantes. En 2018, el país recibió $5,019.4 millones de Inversión Extranjera Directa (IED), versus $905.1 millones en 2025, una caída del 82% en siete años. En el primer trimestre de 2026, estos flujos fueron 61.5% inferiores a los del mismo período del año pasado.

Y, de acuerdo con la propia SBP, entre enero y julio de 2026 hubo $1,278 millones menos en nuevos financiamientos bancarios al sector productivo, en comparación con el mismo período de 2018.

Recuperación del empleo formal privado impulsa la demanda interna

Según el Cuadro 14 del Informe Laboral del INEC, entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, por primera vez en 13 años (2012-2025), la empresa privada, y no el Gobierno (con plata prestada), generó la mayoría de los empleos formales.

Luego de 12 años (2012-2024), en los que solo el Gobierno generó empleo formal y los mayores aumentos salariales (financiados con $39 mil millones adicionales de deuda externa), en 2025 la empresa privada generó 63,078 empleos formales (86% del total) y se redujo el déficit fiscal a la mitad (2024-2025).

Esta tendencia se acentuó en 2026. Entre enero y julio, MITRADEL procesó 21% más contratos que en el mismo período del año pasado (206,942), mientras que en la primera mitad del año los ingresos por concepto de cuota obrero-patronal de la CSS aumentaron 6.9%, las recaudaciones tributarias aumentaron 5.8% y los ingresos por el Seguro Educativo se incrementaron 29%.

Adicionalmente, el consumo mensual promedio es $159 millones superior al de 2025 (+14%), la recaudación fiscal subió 5.8%, hoy tenemos la cifra de ventas de autos más alta de la década y, según APC Experian, la morosidad bancaria a julio de 2026 (61+ días) está en 4.7% (versus 5% el año pasado).

En hipotecas, la cifra es 4.63% (vs. 4.80% a julio de 2025); en préstamos personales, 3.23% (vs. 4.03%); en tarjetas de crédito, 8.47% (vs. 8.89%), y en autos, 1.95% (vs. 2.21%).

La fuerte recuperación del empleo formal privado y la mayor responsabilidad del panameño para hacer frente a sus compromisos financieros han sido piezas clave en la mejoría del desempeño económico del país.

‘Dos Panamás’

Lamentablemente, el 99% de la recuperación del empleo en 2025 ocurrió en Panamá, Panamá Oeste y Colón, mientras el resto del país perdió más de 105 mil empleos. De hecho, entre 2023 y 2025, Panamá perdió el 80% de sus exportaciones y más de 80 mil empleos, entre directos, indirectos e inducidos, ambos relacionados con inversiones extranjeras en el interior del país.

De hecho, la provincia de Chiriquí, que salió “ilesa” del “Efecto Minera”, pero no del “Efecto Chiquita”, pasó de generar 48,719 nuevos empleos en 2024 a perder 36,357 en 2025.

La capacidad de la economía para generar empleos depende de la velocidad con la que se le inyecte liquidez. Como asegura UBS, la liquidez no es una limitante; el reto es canalizarla hacia actividades productivas y proyectos domésticos rentables, lo cual solo ocurrirá si se crean las condiciones para que invertir en Panamá sea un buen negocio.

El autor es asesor empresarial.