Dejémonos de tonterías y de orgullos. Hay momentos en los que el interés nacional debe estar por encima de cualquier consideración.

Había dejado de escribir en la prensa escrita de este país porque muchas veces las opiniones que expresamos terminan cayendo en oídos sordos. Esta situación lleva, inevitablemente, a que quienes acostumbramos a utilizar la pluma para aportar ideas y señalar problemas terminemos desencantándonos de hacerlo.

Sin embargo, esta vez considero que no puedo seguir callado ante la gravedad de un problema que, con cada día que pasa, aumenta el riesgo de que ocurra un serio percance en la planta potabilizadora de Chilibre, una instalación fundamental para el abastecimiento de agua potable de la población panameña.

Por esas cosas del destino, si llegara a producirse una falla grave en el sistema eléctrico de esta planta —particularmente en sus transformadores de potencia—, la reparación o sustitución de estos equipos podría tomar un período considerable, incluso muchos meses. Las consecuencias para el país serían enormes.

Por esta razón, quiero sugerir respetuosamente al señor presidente de la República, José Raúl Mulino, que ha llegado el momento de analizar y tomar, con carácter de urgencia, una decisión que considero estratégica para el país: evaluar la posibilidad de que la planta potabilizadora de Chilibre pase a ser mantenida y operada, bajo el esquema que legal y administrativamente corresponda, con el respaldo técnico de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP).

Considero que una participación activa de la ACP podría aportar importantes capacidades técnicas, administrativas y de gestión de activos críticos, especialmente en materia de confiabilidad eléctrica, mantenimiento preventivo y atención de emergencias.

Asimismo, los recursos que actualmente se destinan dentro del presupuesto del Idaan al mantenimiento y funcionamiento de esta instalación podrían ser evaluados para determinar si una parte de ellos debe acompañar cualquier nuevo esquema de administración, operación o mantenimiento que se establezca.

Un respaldo eléctrico que debe ser estudiado

Existe, además, un aspecto técnico que considero de enorme importancia y que merece ser revisado con carácter prioritario.

Tengo entendido que la ACP dispone de una línea de 44 kV ubicada aproximadamente a 750 metros de la planta potabilizadora de Chilibre.

Por lo tanto, considero conveniente que se estudie la posibilidad de interconectar eléctricamente la subestación de la planta con la infraestructura eléctrica de la ACP, siempre que los estudios de ingeniería, las condiciones de operación y las normas aplicables determinen que esta solución es técnica y económicamente viable.

Una interconexión de esta naturaleza podría constituir un respaldo adicional para una instalación cuya continuidad eléctrica es absolutamente crítica.

Tengo entendido, además, que en algún momento ya se realizaron estudios relacionados con esta posibilidad.

Si estos estudios existen, desempolvarlos, actualizarlos y llevarlos nuevamente a la mesa de análisis debería ser una prioridad.

No estamos hablando de una instalación cualquiera. Estamos hablando de una de las plantas de agua potable más importantes del país.

No esperemos a que ocurra una catástrofe

Señor presidente:

No debemos esperar a que ocurra una tragedia para comenzar a buscar soluciones.

La infraestructura crítica se protege antes de que falle, no después.

El costo de prevenir y reforzar oportunamente un sistema siempre será mucho menor que el costo económico, social y humano de enfrentar una emergencia de grandes proporciones.

Por ello, respetuosamente le solicito que esta propuesta sea sometida a consideración de su gabinete y de la Autoridad del Canal de Panamá, para que los especialistas de ambas instituciones puedan analizarla con la profundidad que merece.

Estoy convencido de que, si existe una solución técnica, administrativa y económicamente viable que permita elevar sustancialmente la confiabilidad de la planta potabilizadora de Chilibre, el país no puede darse el lujo de postergarla.

Mi propósito con este artículo es aportar una idea y llamar la atención sobre un problema que muchos conocen, pero que requiere decisiones concretas antes de que sea demasiado tarde.

Porque dejar a una parte importante de la población panameña sin agua potable durante meses, o incluso durante un período prolongado, sería una emergencia de dimensiones extraordinarias.

Prevenir hoy puede evitar una crisis mañana.

Todo lo planteado por el suscrito lo hago con la mejor intención y con el único propósito de aportar, desde mi experiencia profesional, a la construcción de un mejor Panamá.

El autor es ingeniero electricista.