En Panamá y el mundo enfrentamos, en este momento, una serie de cambios radicales en nuestro medio ambiente que afectan nuestras vidas, como el fenómeno de El Niño, el cambio climático y el deterioro paulatino de nuestros ecosistemas. Estos hechos deben llevarnos, de manera prioritaria, a reflexionar y a buscar todas las alternativas posibles que puedan ayudar a mitigar y reducir los efectos que hoy afectan nuestro planeta.
En este afán de buscar alternativas para solucionar problemas comunes a todos los ciudadanos, surge una basada en la bioinspiración. Esta nos permite, como la palabra lo indica, inspirarnos en aspectos básicos de la naturaleza que nos rodea para crear productos, procesos o ideas que faciliten nuestra vida diaria.
En este sentido, el biomimetismo es la ciencia que estudia la naturaleza como fuente de inspiración para innovar y resolver problemas humanos complejos de forma sostenible. Panamá tiene miles de ejemplos dentro de su exuberante naturaleza, debido a la riqueza y diversidad de ecosistemas que aún conserva nuestro país. Esta es una razón más para cuidar las riquezas naturales de las que dispone Panamá, porque allí siempre tendremos ejemplos que seguir, no solo para nuestro país, sino en beneficio de la humanidad.
Problemas complejos como la generación de basura y residuos plásticos, la disponibilidad de agua y antibióticos y la regulación de la temperatura en edificios, entre otras necesidades que afectan a la población, pueden encontrar posibles soluciones en los laboratorios de los bosques panameños.
En este sentido, plantas, animales y diversos microorganismos han encontrado soluciones para sus problemas diarios desde hace millones de años. Es el caso de las hormigas que cultivan hongos —una referencia para desarrollar técnicas de cultivo de hongos comestibles—, crían áfidos para su beneficio —una referencia para desarrollar técnicas de cría de insectos para la alimentación humana y animal— y mantienen relaciones simbióticas con microorganismos que las protegen del ataque de patógenos —una posible fuente de antibióticos—.
Observaciones como estas pueden ser realizadas por equipos multidisciplinarios de investigación que podrían aportar diversos puntos de vista o enfoques al estudiar los bosques y senderos naturales. Estos equipos pueden incluir biólogos, agrónomos, entomólogos, botánicos, microbiólogos, ingenieros mecánicos, ingenieros industriales, arquitectos e ingenieros civiles, entre otros, para que, a partir de la convergencia de diversas ideas, se llegue a soluciones concretas. Esta compilación de ideas a partir de bioprocesos puede llevarse a incubadoras de proyectos para estructurar propuestas con las mejores soluciones, que cumplan criterios básicos de rentabilidad y sostenibilidad como puntos de partida.
El biomimetismo, como ciencia, es ampliamente desarrollado por estudiantes, investigadores y académicos en instituciones de prestigio nacional e internacional que enfocan sus esfuerzos en la búsqueda de soluciones concretas para diversos problemas de la sociedad. Observar y aprender del mundo que nos rodea permite identificar estructuras, materiales, procesos, mecanismos y patrones de conducta que pueden servir como herramientas para nuestro desarrollo integral como sociedad panameña.
El autor es profesor especial de la Universidad de Panamá/Centro Regional Universitario de Los Santos.

