A nivel mundial, en la actualidad vivimos diversos retos, asociados a salud, educación, sociedad, ambientales y producción agropecuaria, entre otros temas, que son determinantes para la continuidad del desarrollo de nuestra sociedad. En el aspecto asociado a la educación, que es determinante para la formación de nuevos ciudadanos, con la aparición de la inteligencia artificial se ha dado un cambio de cierta manera radical con el tipo de enseñanza formal que se ofrecía de manera tradicional.

Existe un reto en cómo adaptar e incorporar la inteligencia artificial como una herramienta didáctica dentro del sistema educativo y a la vez concentrar esfuerzos en el desarrollo del pensamiento crítico y científico para formar ciudadanos con capacidad de analizar, observar, explicar y tomar decisiones cruciales a nivel profesional y personal. Ese mismo pensamiento crítico y científico también está orientado a la formación de nuevos investigadores requeridos en el desarrollo de diversas ciencias que son importantes para el desarrollo de nuestra sociedad.

En este sentido, hago reseña en esta ocasión de la reciente publicación titulada “Investigación en el aula: Proyectos sobre insectos para el desarrollo del pensamiento científico” de la autoría de los docentes y biólogos especializados, la profesora Noemí León Correoso (Ministerio de Educación), el Dr. Alonso Santos Murga (Universidad de Panamá) y el Dr. Enrique Medianero Segundo (Universidad de Panamá). Esta publicación busca traer un aporte importante a nuestra sociedad, que cada día requiere más elementos asociados al desarrollo del pensamiento crítico y científico dentro del sistema educativo panameño a nivel primario, secundario y universitario, siempre tomando como premisa que los estudiantes desarrollen “habilidades de pensamiento científico de forma activa, estructurada y con propósito mediante el aprendizaje basado en proyecto”, tal como lo señalan los autores.

En este sentido, los autores enfocan este interesante trabajo en el mundo de los insectos para buscar el interés hacia la investigación al buscar tres acciones: indagar, reflexionar y construir el conocimiento. El desarrollo de experiencias prácticas dentro y fuera del aula de clases puede ser desarrollado con el uso de plantas, hongos y otros organismos dentro de nuestra naturaleza, que permitan a los estudiantes comprender cómo nuestra vida está entrelazada con la naturaleza donde vivimos y que cada decisión que tomemos tendrá un impacto directo sobre nosotros mismos.

Es muy importante buscar y proponer para los estudiantes formas más flexibles y comprensibles para la enseñanza y el aprendizaje de las diversas ramas de la ciencia. Esta premisa del proceso enseñanza-aprendizaje aplica para ciencias como la agronomía, biología, química y física, entre otras que generalmente son importantes para el desarrollo de nuestra sociedad.

En este sentido, aprender sobre la biología, que es la ciencia que estudia la vida, requiere que comprendamos conceptos básicos de los seres vivos que viven dentro de nuestro entorno, que constituye nuestro mayor laboratorio vivo, del cual debemos aprender de todos sus componentes, incluyendo los seres vivos como fauna, flora y microorganismos, así como de aquellos elementos no vivos que facilitan, albergan y facilitan la vida dentro de ecosistemas como el agua, el clima y el suelo, entre otros elementos.

Por esta razón, es recomendable a investigadores, docentes, estudiantes e inclusive público lector general interesado en el desarrollo del pensamiento crítico y científico que lean este tipo de obras que expanden nuestro criterio, en este caso que incluye proyectos sobre la diversidad de mariposas en fragmentos de bosques, escarabajos asociados a hongos, avispas parasitoides, moscas ladronas de alimentos, insectos que inducen agallas en las plantas, insectos que se alimentan de hojas, insectos parásitos en aves y artrópodos en espacios comunes.

Sin duda, en nuestro país requerimos que nuestro acervo cultural asociado a todas las ciencias se incremente y que nuestras aulas se transformen en centros de pensamiento crítico y científico, todo con el objetivo de aportar a la formación integral de ciudadanos conscientes de los elementos que componen la naturaleza que los rodea y que requiere ser preservada y respetada en Panamá.

El autor es profesor especial de la Universidad de Panamá.