Si permitimos que los partidos políticos y sus secuaces manejen una constituyente, el país seguirá igual o peor.
Por eso es necesario que quienes no pertenecen a ningún partido se involucren, pensando en el futuro de sus hijos y nietos.
Cuando hace muchos meses se empezó a recoger firmas para la constituyente, traté de participar y en la primera reunión observé a miembros del PRD, CD y panameñismo dirigir el asunto. Por supuesto, lo dejé inmediatamente.
No seamos ilusos, ellos tratarán, a toda costa, de permanecer en el poder con las mismas ventajas, privilegios y oportunidades para seguir robándonos.
Hay mucha gente inocente en Panamá que me dirá y exigirá que los dejen participar y que no los podemos excluir porque eso les violaría sus derechos como ciudadanos.
Pregunto yo: ¿Cuándo los políticos nos han dejado participar con opinión vinculante? Nunca.
Yo les aplicaría a los políticos la norma que establece que el que no está al día en sus obligaciones no tiene derecho a votar, a sabiendas de que todos nos deben el dinero robado.
El primer artículo que yo modificaría sería el artículo 2 de la Constitución Nacional que dice: “El poder emana del pueblo”, bueno toda vez que el poder emanó y nunca regresó, yo propongo que diga así: “el poder es del pueblo”.
De esa reforma debe regresar el poder de revocatoria al votante y se le quita al partido político. Y además, en toda reunión consulta la opinión del pueblo será de obligatorio cumplimiento.
Yo propondría quitarle los excesivos poderes al presidente. Nótese que hace poco tiempo el presidente amenazó a los diputados con aplicarles todo su poder.
No permitir reelección de nadie; rebajar a 30 la cantidad de diputados; diputados solo para hacer leyes; magistrados, procuradores, contralor y director de la Caja de Seguro Social nombrados por clubes cívicos, Iglesias, rectores; no a la inmunidad de nadie; corte constitucional con facultad para enjuiciar al presidente.
Y, en mi opinión, una de las más importantes: establecer un monto fijo en la Constitución para la educación nacional. Nada de Comisión de Presupuesto para que diputados negocien partidas para su reelección y corrupción.
Hace un par de años hice un borrador de Constitución y se la envié a mis compañeros de facultad, y aunque me duela decirlo, ninguno me contestó. Eso se debe a que el sistema político nos tiene secuestrados y pensamos que la democracia se ejerce cada cinco años.
Es nuestro momento, no perdamos la oportunidad de hacer los cambios que necesita nuestra Nación.
El autor es abogado
