Ya es oficial, Panamá será la sede de los XXIV Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC) en el año 2022. Para la familia deportiva del país es un honor y logro, por ser el sueño de todo deportista y dirigente. Estos Juegos demandan una organización y logística de primer nivel, pues se espera la participación de 32 delegaciones de los países afiliados a la Organización Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe) y más de 5 mil atletas, que se disputarán las medallas en 39 deportes y 13 disciplinas.
¿Tiene nuestro país la infraestructura deportiva para soportar todas las actividades de estos Juegos? Veamos, contamos con el estadio Rommel Fernández para el atletismo; el Rod Carew para el béisbol; el Roberto Durán para el baloncesto; el estadio Maracaná para el fútbol; el gimnasio José Remón para el voleibol, la piscina Eileen Coparropa para los deportes acuáticos (natación, clavados, nado sincronizado y waterpolo). No tenemos más infraestructuras disponibles, esto indica que garantizamos el desarrollo de solo 7 de los 39 deportes.
Actualmente, en Panamá no existe infraestructura para realizar las competencias de ciclismo de pista, patinaje artístico sobre ruedas, competencias de velocidad sobre patines en línea, ráquetbol, squash, hockey y pelota vasca. Para otras disciplinas, como el bádminton, bolos, boxeo esgrima, gimnasia, halterofilia, lucha, judo, karate y taekwondo, carecemos de las infraestructuras adecuadas que soporten estas competencias. Por esto, me imagino que utilizarán gimnasios de escuelas privadas para realizar las competencias, pero ¿sería lo más adecuado?
Otro gran misterio es la villa olímpica, no creo que se construya una, pues el costo sería altísimo. La alternativa es que el comité organizador involucre a los hoteles de la capital para albergar a los atletas, lo que supone también un gasto oneroso.
Me gustaría saber qué presentación o sustentación llevó el presidente del Comité Olímpico de Panamá, Camilo Amado, ante el comité organizador de los Juegos y convencerlos de que nos dieran la sede. ¿Sería una presentación futurista y con imágenes hermosas de Panamá? Pregunto, ¿el Comité Olímpico de Panamá ya tiene oficialmente el apoyo económico para este colosal evento? Al ser la inversión de muchos millones de dólares, ¿valdrá la pena ser sede?
Una premisa importante es que el país sede, por lo menos, debería luchar para quedar entre los tres primeros lugares en el medallero final. ¿Tenemos la calidad para competir?, no lo creo.
La delegación panameña será la más numerosa, por ser local, de eso estoy seguro. Los dirigentes de diferentes disciplinas sacarán atletas de donde sea para llenar los espacios. Eso es una tendencia que ya hemos visto, y lo hacen para tener presencia en las competencias. Sin embargo, aparte de los deportes colectivos, no tenemos un alto nivel de atletas en disciplinas individuales, solo Alonso Edward, Eileen Grench, Atheyna Bylon y Carolena Carstens, que se mantienen en competencias durante el año. Pero ¿quién más?, busquemos en los registros, no existen. Por esto, no ocuparemos un lugar honroso en estos Juegos, solo gastaremos millones de dólares para que el ego de los dirigentes deportivos locales quede por las nubes. Lo único seguro es que las próximas elecciones de cambio de juntas directivas de las diferentes federaciones deportivas serán una guerra sin cuartel, porque todos querrán estar en la repartición de panes.
El Gobierno Nacional y la empresa privada serán los grandes benefactores en esta organización. Estos Juegos durarán por lo menos dos semanas y, fácilmente, se pueden gastar 300 millones de dólares, como mínimo, en la construcción de edificaciones y gastos de logística, entre otros. En 15 días se derrocharán millones de dólares pero, cuando todo acabe, regresaremos a la triste realidad: la falta de apoyo a los atletas y el abandono total de las instalaciones. En vez de ese derroche de dinero estatal, sería mejor apoyar a los atletas panameños todos los años.
Reitero, me gustaría que Amado publique en su página de internet la presentación que llevó a la reunión del comité organizador. También, se le debe exigir que rinda un informe financiero a la nación de cómo se gastará el dinero. Como ciudadanos, debemos saberlo, pues de nuestros impuestos saldrá el patrocinio de estos Juegos deportivos.
