Una mañana de tensión se vivió este martes 3 de noviembre en varios aeropuertos europeos, luego de que seis aviones comerciales recibieran presuntas amenazas de bomba, lo que provocó desvíos de vuelos, inspecciones de seguridad, desembarques de pasajeros y cierres temporales de instalaciones aeroportuarias.
Los incidentes se registraron en España, Italia, Polonia y Bulgaria, según informaciones divulgadas por la agencia EFE y el diario español ABC.
Uno de los casos ocurrió en el aeropuerto de Murcia, España, donde un avión de Ryanair procedente de Mánchester fue sometido a una inspección tras recibirse una alerta de bomba.
El delegado del Gobierno, Francisco Lucas, informó que la Guardia Civil revisó la aeronave, la tripulación y los pasajeros, sin encontrar explosivos. Una vez descartada la amenaza, se desactivó la alerta y las operaciones aeroportuarias se reanudaron con normalidad.
En Italia, otros dos vuelos de Ryanair, procedentes de Dublín y Lisboa, fueron inspeccionados en el aeropuerto de Fiumicino, en Roma.
Según la información reseñada por ABC, que cita a la BBC, las autoridades activaron los procedimientos de seguridad correspondientes y posteriormente cancelaron las alertas.
Dos vuelos afectados en Polonia
En Polonia, un avión Boeing 737 MAX de la aerolínea LOT, que había partido del aeropuerto londinense de Heathrow con destino al aeropuerto Chopin de Varsovia, tuvo que ser desviado al aeropuerto de Modlin debido a una amenaza de bomba.
La aeronave transportaba a 181 personas y aterrizó a las 10:01 a. m., hora local, según informó la administración aeroportuaria.
Tras el aterrizaje, el avión fue trasladado a una zona designada para su inspección, con participación de equipos especializados en desactivación de explosivos.
La situación obligó a cerrar temporalmente el aeropuerto de Modlin. Los pasajeros pudieron desembarcar y permanecer en la terminal mientras se desarrollaban las verificaciones. Posteriormente, el aeropuerto reanudó sus operaciones.
Un segundo incidente involucró al vuelo SK751 de Scandinavian Airlines (SAS), que partió de Copenhague con destino a Varsovia. La portavoz de la compañía, Alexandra Lindgren Kaoukji, confirmó a EFE que se había recibido una amenaza contra la aeronave, aunque no precisó su naturaleza.
A diferencia del vuelo de LOT, el avión de SAS aterrizó normalmente en el aeropuerto Chopin de Varsovia a las 9:28 a. m., hora local, y los pasajeros desembarcaron sin que fuera necesario realizar un aterrizaje de emergencia.
La portavoz explicó que la aerolínea estaba siguiendo los protocolos de seguridad establecidos y que el caso había quedado en manos de la Policía de Varsovia.
Una sexta alerta en Bulgaria
El sexto incidente fue reportado por medios búlgaros y estuvo relacionado con una aeronave procedente de Israel que aterrizó bajo una presunta amenaza. Sin embargo, la información disponible no precisa la aerolínea, el número de pasajeros ni el resultado de las inspecciones de seguridad.
Las seis alertas generaron la movilización de autoridades aeroportuarias y equipos especializados, aunque no todos los vuelos tuvieron que realizar aterrizajes de emergencia.
En los casos de Murcia y Roma, las amenazas fueron descartadas, mientras que las autoridades polacas activaron procedimientos de revisión de las aeronaves afectadas.
Hasta el momento, no se ha establecido si las amenazas registradas en los distintos países europeos guardan alguna relación ni se ha informado sobre la identificación de sus responsables.

