Phoebe Gates, hija menor del empresario estadounidense Bill Gates, conocido por ser el cofundador de Microsoft y uno de los empresarios más influyentes del mundo, enfrenta una polémica luego de que su empresa, Phia, fuera señalada de utilizar una técnica conocida como “clics forzados” para atribuirse comisiones por ventas que −según expertos− no le correspondían. Así lo reportó el medio internacional El Clarín, con base en una investigación publicada por Bloomberg.
La controversia surgió luego de que el especialista en publicidad digital Benjamin Edelman publicara su investigación en la agencia de noticias económicas y financieras Bloomberg, en la que reveló un supuesto problema en el funcionamiento de la plataforma.
Medios internacionales también señalan que Bloomberg consultó a expertos en prácticas engañosas de publicidad digital, quienes supuestamente confirmaron la técnica utilizada por la empresa, la cual suele pasar desapercibida para la mayoría de los compradores.
Phia fue fundada por la joven de 23 años junto con su amiga Sophia Kianni y se presenta como un asistente virtual de compras que ayuda a los usuarios a encontrar el mejor precio en ropa y accesorios.
Según la investigación, tras analizar el código fuente público de la empresa, Edelman comprobó que la extensión de Phia se atribuye una venta incluso si el usuario no realiza ninguna acción.
De acuerdo con el informe, cuando un usuario se encuentra en la etapa final de una compra, la extensión abre de forma automática una pestaña en segundo plano que carga el enlace de afiliado de Phia al sitio web del vendedor para registrar la atribución de la venta dentro de la red de afiliados. Esta pestaña se cierra en cuestión de segundos y el usuario podría no notar su apertura, especialmente si navega desde un teléfono celular.
Según una prueba realizada por Bloomberg en más de 50 sitios web, la extensión móvil de Phia repitió ese mismo comportamiento: mientras el usuario avanzaba con una compra, la herramienta abría una pestaña en segundo plano, sin interacción del usuario, e incorporaba su propio código de afiliado.
“El principio básico del marketing de afiliación es que la comisión solo debe pagarse cuando el usuario hace clic”, explicó Edelman.
De acuerdo con el especialista, prácticas como insertar cookies de forma oculta o añadir códigos de seguimiento para atribuirse comisiones por ventas generadas por otros afiliados contravienen las normas que rigen esta industria.
Según El Clarín, Bloomberg consultó a un portavoz de Phia, quien reconoció que se trataba de un problema y aseguró que ya fue solucionado. Además, afirmó que la empresa es auditada periódicamente por sus socios de la red de afiliados y que siempre ha cumplido con la normativa.
Phia fue lanzada este año por Phoebe Gates y Sophia Kianni como una plataforma enfocada en ayudar a los consumidores a encontrar mejores precios en prendas de vestir y accesorios.
La herramienta funciona mediante una extensión para navegadores y una aplicación móvil que compara precios entre distintos comercios en línea antes de realizar una compra.

