Una joven estadounidense de origen brasileño de 20 años, Nathalia Gadelha Filgueiras, era la copiloto del avión que se estrelló el domingo en el condado de Palm Beach (Florida) y en el que murieron sus nueve ocupantes, según confirmaron este lunes sus familiares a medios locales.
Filgueiras era una de las copilotos del avión Learjet 60 que se estrelló en Palm Beach, según el canal de televiión local CBS12, que la entrevistó en 2023 cuando consiguió su licencia de aviación a los 17 años, incluso antes de obtener su permiso de conducir automóviles, mientras aún estudiaba el bachillerato (high school).
Al obtener su licencia, ya había acumulado 88 horas de vuelo.
La joven, nacida en Estados Unidos, era hija de una familia de brasileños en Florida, donde su madre contó al New York Post que estaba por cumplir 21 años de edad en enero y llevaba nueve meses trabajando como piloto comercial.
“Quería que viviese su sueño, pero sabía que su sueño me la arrebataría”, expresó su madre Camila al diario. “Sabía que un avión me la iba a quitar. Siempre lo supe, pero estaba muy orgullosa de ella. Sé que estaba viviendo su sueño”, añadió la mujer.
La aeronave se estrelló alrededor de las 12:50 hora local (17:50 GMT) en una zona residencial cerca del barrio de Cresthaven tras haber despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Austin, capital de Texas, y se dirigía al Aeropuerto de North Eleuthera, en las Bahamas.
Los detalles del accidente y la identidad de las ocho víctimas restantes se desconocían la mañana del lunes, pero la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) programó una rueda de prensa a las 13:00 horas (18:00 GMT) para informar sobre la investigación.
Antes del accidente, una piloto habló por radio con los controladores de tráfico aéreo y expresó que la aeronave afrontaba lluvia, hielo ligero y turbulencia moderada, según audios de un centro de control en Miami difundidos tras el accidente, reportó el New York Times.
Imágenes en redes sociales muestran que la aeronave impactó contra el suelo y se convirtió en una enorme bola de fuego que dejó un cráter en el pavimento.
