Redacción - BBC News Mundo

La Casa Blanca anunció que la secretaria de prensa Katie Zacharia abandonará su cargo, apenas unos días después de haberlo asumido.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que le había pedido a Zacharia que “reconsiderara” si quería seguir con el puesto.

Frente a la Casa Blanca, Trump también afirmó ante periodistas que la funcionaria había sido tratada “muy, muy mal” por los medios en los últimos días.

“Le dije: ‘¿Es esto para ti, Katie? Porque sinceramente, no lo necesitas. No tienes por qué ser tratada tan mal’”, dijo Trump. Luego se refirió a ella como “una persona muy agradable”.

Zacharia ofreció una sola rueda de prensa como portavoz del gobierno de Trump, que terminó abruptamente tras 14 minutos, precisó Sarah Smith, editora para América del Norte de la BBC.

En sus declaraciones, Trump hizo alusión a las dos apariciones recientes de Zacharia en Fox News, un espacio habitualmente favorable a los republicanos, en las que ella aseguró que fue tratada de una forma “bastante desagradable”.

“Bienvenida al mundo de Trump”, dijo el mandatario.

Katie Zacharia deja el cargo de secretaria de prensa de la Casa Blanca apenas días después de asumirlo
Trump dijo que le pidió a Zacharia que "reconsiderara" el cargo. / Getty Images

La polémica

A inicios de esta semana, la mujer de 41 años reemplazó a la periodista Karoline Leavitt, quien anunció su salida del gobierno en agosto pasado.

Pero apenas se sumó al gobierno se desató una polémica por las dudas que hay sobre sus credenciales profesionales como abogada.

Cuando un periodista le preguntó el martes en qué estado había aprobado el examen para ejercer como abogada en Estados Unidos, respondió junto al presidente: “Cuando me mudé a China”.

Zacharia no parece estar inscrita en el colegio de abogados de ninguno de los estados donde ha vivido.

El director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, afirmó que Zacharia estaba “especialmente cualificada y es muy inteligente para ayudar a informar al pueblo estadounidense”.

Fue la sexta portavoz principal del mandatario a lo largo de sus dos mandatos.

La comentarista política es una invitada habitual en las cadenas conservadoras Newsmax y Fox News.

Anteriormente, fue portavoz en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) y trabajó como asesora de comunicaciones para Truth Social, la plataforma de redes sociales de Trump, según su perfil de LinkedIn.

En los inicios de su carrera, Zacharia trabajó como pasante para el Comité Nacional Republicano y para la Oficina de Asuntos Políticos de la Casa Blanca durante el gobierno de Bush, en 2006.

En una publicación en redes sociales el viernes, Trump la calificó de “leal” y de “seguidora devota y miembro del movimiento MAGA”.

Añadió que contaba con un “historial de apoyo intachable”.

Análisis: un momento crítico

Por Anthony Zurcher, corresponsal para Norteamérica de la BBC

El puesto de secretario de prensa de la Casa Blanca es un desafío, incluso en las mejores circunstancias.

Y estas no son las mejores circunstancias.

Zacharia se incorporó a la Casa Blanca a pocas semanas de lo que se perfila como unas elecciones legislativas de medio término muy difíciles para Trump y el Partido Republicano.

La Casa Blanca se ha visto asediada por una serie de controversias, incluidas acusaciones de corrupción que forzaron la dimisión de la embajadora de Estados Unidos en Grecia, Kimberly Guilfoyle, y la abrupta cancelación de los planes para retransmitir públicamente una ejecución militar en diciembre, tras una amplia oposición bipartidista.

Un secretario de prensa experimentado quizás habría podido sortear estas “minas” políticas y seguir promoviendo el mensaje de la Casa Blanca frente a un frenesí mediático creciente.

Zacharia, relativamente inexperta, solo avivó las llamas.

Su vacilante desempeño en la rueda de prensa del martes, sumado a las dudas sobre su trayectoria jurídica, terminaron por sentenciar su destino.

Las apariciones ante la prensa posteriores, incluida una entrevista poco amable el jueves con el comentarista conservador Sean Hannity, que Trump dijo haber visto, no ayudaron a cambiar la situación.

Como presidente, en la práctica Trump ha actuado como su propio secretario de prensa, haciendo anuncios importantes y modificando políticas desde el Despacho Oval, los jardines de la Casa Blanca o las pistas de aterrizaje.

Sin embargo, cuando han sido eficaces sus secretarios de prensa han suavizado las relaciones con los medios, al ofrecer contexto a los periodistas inquisitivos y ayudar a calmar tensiones latentes.

En un momento crítico de su segundo mandato, Trump no contará con esa ayuda.