Los ojos de la comunidad internacional están sobre Venezuela. Luego de que Elvis Amores, presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), anunciara a Nicolás Maduro como presidente de la nación sudamericana con un 51.2% de los votos, los venezolanos han salido a las calles para expresar su rechazo.

Petare, considerado el barrio más grande Latinoamericana y zona chavista por excelencia, fue el escenario del inicio de la jornada de protestas en Venezuela.

La proclamación de Maduro, a menos de 24 horas de haber sido anunciado como ganador por el CNE, ha llevado a derribar estatuas del símbolo del chavismo.

En los estados de Falcon, La Guaira, Carabobo y Guárico manifestantes tumbaron las estatuas del expresidente y militar, Hugo Chávez. Una acción que pone en tela de duda los resultados dados por el ente electoral venezolano.

A pesar de que el gobierno ha dado la orden de encarcelar por seis años a quienes no acepten los resultados de las elecciones, ciudadanos han llegado a protestar a bases militares, entre ellas, la base aérea El Libertador, la más grande del país, en Aragua.

Incluso, María Corina Machado, líder opositora, denunció que colectivos se encontraban a las afueras de la embajada de Argentina en Caracas para apresar a asilados perseguidos por el gobierno de Maduro. Sin embargo, civiles se acercaron a la residencia para impedir el paso de los policías.