Cientos de mujeres marcharon este viernes en Santiago y varias ciudades de Chile en rechazo a un polémico proyecto de ley, impulsado por parlamentarios de ultraderecha, que busca obligar a las mujeres a escuchar los latidos fetales antes de abortar bajo las tres causales permitidas en el país.
Bajo lemas como ‘Escucha mi corazón’, ‘Escucha mi decisión’ y convocadas por la Coordinadora Feminista 8M, activistas se citaron en casi 30 ciudades desde Arica a Punta Arenas, en el norte y sur del país austral incluyendo la capital, donde expresaron su defensa a la interrupción del embarazo.
El proyecto, denominado ‘Escucha su corazón’, fue presentado hace semanas por un grupo de parlamentarios del ultraderechista Partido Nacional Libertario y del Partido Republicano, fundado por el presidente chileno, José Antonio Kast.

“Juntarnos en este momento es fundamental, quiere decir que nosotras estamos aquí en vía de lucha y que no nos meten miedo con estas leyes represivas de escuchar los latidos”, aseguró a EFE Camila, miembro de la red ‘Con las amigas en la casa’, que ofrece información y acompañamiento en procesos de aborto.
La iniciativa, que ha generado críticas, busca modificar el Código Sanitario para que, cuando una mujer solicite abortar, el médico le informe sobre si existe actividad cardíaca detectable en el feto y le “ofrezca” escuchar el latido, y si la mujer rechaza el ofrecimiento el galeno deberá negarse a practicar el procedimiento.
En Chile, el aborto es legal desde 2017 bajo tres causales: riesgo para la madre, inviabilidad fetal y violación.
“Mi posición es aborto libre, seguro y gratuito. Ahora, creo que la propuesta es de tortura a la mujer, o sea, una más, una más de todas aquellas propuestas que pretenden interferir en nuestro cuerpo”, aseguró a EFE Alma Barahona, una profesora jubilada.
El Gobierno de Chile no ha emitido opinión sobre la propuesta legislativa, en cambio, la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf, declaró en días pasados que el foco está en “apoyar a las familias y que podamos incentivar la natalidad”.
Kast, reconocido por su posición contraria al aborto y padre de nueve hijos, prometió en su campaña presidencial no dar una “batalla cultural” y centrarse en las principales preocupaciones de los chilenos: la delincuencia y la economía.
Chile registra la tasa de natalidad más baja de su historia y de la región, con menos de un hijo por mujer, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El Gobierno creó una comisión de expertos independientes para analizar la crisis y elaborar recomendaciones para frenar la caída de la tasa de fecundidad, una de las menores del mundo.
