Los habitantes de Corea del Sur lamentaron la muerte de cientos de pasajeros durante el primer aniversario del naufragio de un ferry.



Se tenían programados varios homenajes y eventos a lo largo del país, luego de que hace un año se sufriera una de las peores tragedias en su historia.



Cientos de familiares dolientes y simpatizantes se reunieron en un pequeño puerto cerca del lugar del naufragio.



Se colocaron las banderas a media asta y se guardó un minuto de silencio en Ansan, la ciudad que perdió a casi toda una generación de estudiantes de secundaria durante un viaje escolar a una isla vacacional del sur.



Se tenía previsto que la presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, se reuniera con los familiares de las víctimas antes de partir a un viaje programado a Colombia.



Un total de 304 personas, en su mayoría niños que asistían a la escuela, fallecieron con el hundimiento del ferry Sewol.