La familia Marciacq Chaperón ha sufrido la irreparable perdida de un ser querido. Luis Eduardo Marciacq Chaperón, un amado hijo, padre, esposo, abuelo, hermano y amigo.

Dan gracias a Dios por contar amigos muy especiales, que en estos momentos tristes les han dado su apoyo incondicional y demostrado su aprecio.

“Las personas que amamos jamás mueren, solo cambian de residencia a nuestro corazón”.

Estarán eternamente agradecidos con ellos por los mensajes, llamadas, palabras de consuelo e innumerables muestras de cariño recibidas, que significan mucho para la familia.

Paz a su alma.