“En los últimos días el número 6429-7237 ha estado haciéndose pasar por mi persona, solicitando dinero o información... Les pido a todos tener cuidado y reportar al 104″. Esta fue una advertencia, nada más y nada menos, que del ministro de Seguridad, Frank Ábrego, el pasado 7 de julio.

El pasado fin de semana, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) también lanzó una alerta. En ese caso, indicaron que un número de WhatsApp falso estaba siendo atribuido al ministro Felipe Chapman.

“Solicitamos a la población que sea cautelosa y verifique la autenticidad de los números antes de interactuar. Para cualquier duda o consulta, utilice los canales oficiales del MEF”, precisó el comunicado oficial de dicha dependencia.

Estos casos visibilizan el aumento que ha tenido el número de estafas y fraudes mediante el robo de identidad en el país. Se trata de dos importantes ministros: por un lado, del jefe de las finanzas del país; y por el otro, el encargado de velar por la seguridad, la tranquilidad y el orden público en el país.

Es fundamental no compartir, bajo ninguna circunstancia, fotos o videos de documentos personales a través de medios electrónicos.

Esta es la recomendación de la Policía Nacional para prevenir que los delincuentes se aprovechen de oportunidades para cometer estafas y fraudes mediante el robo de identidad.

El Ministerio Público reportó que durante el primer semestre de este año se han registrado 2,743 casos de estafas y otros tipos de fraude, lo que representa un aumento del 9% en comparación con los registros del año 2023. La media mensual sobrepasa los 400 casos.

Panamá se enfrenta a más de 400 casos de estafa cada mes
Registro de fraude.

Los de mayor recurrencia son la estafa, la estafa agravada y la modificación o manipulación de programas informáticos. Y cuando se observa por zona geográfica, se concentran en Panamá, Panamá Oeste y Chiriquí.

Los delitos informáticos son aquellos que se cometen a través del uso de las tecnologías de la información. Se pueden establecer tipos de delitos cómo como la extorsión, estafa, suplantación de identidad o robo de datos personales.

Justamente, el delito vinculado a la modificación o manipulación de programas informáticos reflejó un alza interanual de 248%, al pasar de 54 a 188 reportes oficiales.