La jueza de garantías Ariacni Mora Lorenzo, no admitió la imputación de cargos por conspiración para el tráfico de drogas para 23 de los 28 investigados por la Fiscalía de Drogas en la denominada operación Equino. A los mismos se les acusaba de pertenecer a una red criminal dedicada al tráfico de drogas en las provincias de Coclé y Panamá.

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Aprehenden a alias Bebé, a Reloj y a 19 personas en el Operativo Equinos Detención provisional a tres colombianos que transportaban droga en un semisumergiblePanamá decomisó 32 toneladas de drogas entre enero y abril de este año

Durante una audiencia múltiple que culminó en la noche del pasado miércoles 10 de mayo, diligencia celebrada en la sede del Sistema Penal Acusatorio del Segundo Distrito Judicial (Coclé y Veraguas), la jueza alegó que la Fiscalía de Drogas no presentó los elementos de convicción suficientes para imputar a la totalidad de los aprehendidos en la operación.

Fuentes del Ministerio Público revelaron que la Fiscalía de Drogas analiza la decisión asumida por la jueza Mora Lorenzo, quien inicialmente había decidido no conocer el proceso por falta de competencia, decisión que fue revocada por el Tribunal Superior de Apelaciones de Coclé y Veraguas, que obligó a realizar la audiencia de imputación y aplicación de medidas cautelares. No se descarta que la fiscalía apele la decisión.

Por conspiración

En la audiencia celebrada la noche del miércoles, la jueza Mora Lorenzo solo accedió a imputar cargos a cinco personas, por la supuesta comisión del delito contra la seguridad colectiva en la modalidad de conspiración. A uno de ellas se le adicionó el delito de posesión agravada de drogas. Estas personas deberán reportarse periódicamente ante la Fiscalía de Drogas de Coclé, mantenerse en su propio domicilio y a una se le prohibió mantener comunicación con el resto de los procesados.

La investigación se inició en enero de 2022, dirigida a desmantelar a un grupo supuestamente dedicado al tráfico de drogas, Esta agrupación está conformada por panameños, colombianos y ecuatorianos, que tenía como área operativa principalmente las provincias de Panamá y Coclé.

Según la fiscalía, la red criminal presuntamente recibía y almacenaba cargamentos de droga procedentes de Colombia, que llegaban a Coclé y Panamá en lanchas rápidas, luego la droga era colocada en vehículos con dobles fondos para sacarla del país.